Recuerdo que aquella fatídica semana estuve bastante inquieto por presentar mi relato al grupo. El reto en particular para esa convocatoria tenía como anfitrión a "El Marciano", un poeta algo gris, cuyo post de invitación no contenía detalle escrito alguno, tan solo la foto de una cabra amarrada.
Estuve pensando un par de días qué texto podría surgir de todo ello, cuando, con sorpresa, comprendí: "La Cabra" era uno de los personajes de uno de los tantos blogs que solían participar en las tenidas literarias del grupo. Por tanto, eso solo podía significar que dicho personaje estaba secuestrado de algún modo.
Escribí, pues, un relato alusivo a dicho secuestro, cambiando algunos nombres: en vez de cabra, usé un canguro, y en lugar de secuestro, empleé la idea de una captura arbitraria por una dictadura. Creo que el relato más o menos gustó entre los participantes del grupo, logrando varios comentarios por parte de "La Hija de la Lágrima", "Candy Candy", "El Ogro de Bakú" y otros más. Estuve contento con el botín logrado.
A la mañana siguiente, recibí un correo privado de El Marciano: quería verme en persona. Al principio, me mostré escéptico, ya que nunca antes había conocido físicamente a alguien de los mundos virtuales en los que me muevo. Quedamos en vernos en un café muy concurrido del centro de la ciudad.
Ambos llegamos vestidos con gabardinas, sombrero fedora y gafas oscuras. Yo, por si acaso, tomé la precaución de usar barba y bigote postizos para ocultar mi verdadero rostro. El encuentro fue breve —menos de cinco minutos—. Me entregó un sobre con una foto de una mujer, en el respaldo estaba escrito con tinta azul: "La Hija de la Lágrima", y encima de ese nombre una X de tinta roja que lo cruzaba. Dentro del sobre había fajos de dinero por una suma bastante grande, una daga de acero de damasco y un pasaporte.
Fue entonces cuando le pregunté si podía entregar mi relato el sábado. El Marciano abrió los ojos de par en par y dijo: "No somos el grupo de los jueves. Nosotros convocamos cada martes". Rápidamente, arrebató el sobre de mis manos, pagó la cuenta y desapareció en el tráfico de la ciudad, dejándome absolutamente despistado.
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Para esta semana Neogeminis propone este reto, usando combinaciones de Persona, Lugar y Tiempo de esta manera.
PERSONA CORRECTA LUGAR CORRECTO MOMENTO CORRECTO
PERSONA EQUIVOCADA LUGAR EQUIVOCADO MOMENTO EQUIVOCADO
PERSONA IMPENSADA LUGAR IMPENSADO MOMENTO IMPENSADO
En rojo mi selección. Ver todos los detalles y otras participaciones en este enlace.





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