Caida en el Castillo Franz



El Viejo Helmut estaba muriendo. El Patriarca de los Franz  convoco a su inexperto sobrino Daniel, que residía en la parte oriental del reino. De hecho, ellos dos eran los últimos de la gran dinastía venida a menos desde hace varios siglos. El Castillo de los Franz, una joya arquitectónica del pasado, se había convertido en una ruina pasmosa, tétrica y llena de malas energías.

Daniel  estuvo  allí quizás un par de veces cuando era niño y siempre tenía escalofríos de aquellos recuerdos.

Solo la ambición por saber que le dejaría el Tío lo llevo a aceptar la invitación

Golpeo tres veces el portón del Castillo y en frente de él apareció uno de los  sirvientes para hacerlo pasar y llevarlo al despacho de su misterioso Tío.

Y lo único que encontró fue un viejo enfermo, moribundo, de mirada severa y piel macilenta.

- Por favor toma asiento, querido Sobrino. 

Danielito, (que a la sazón tenía unos 45 años) obedeció sin rechistar, manteniendo un aire nervioso. Como para romper el hielo se le ocurrió hacer una clásica pregunta de relleno 

¿Como estás, Tío?

Al escuchar esto, el viejo no pudo ocultar cierta cara de enojo.

- Sobrino, estoy muriendo, por tanto, tú serás el Último de los Franz. El hijo de mi hermano. Te he llamado precisamente porque quiero que una vez que yo muera tú pases a ser el nuevo señor del castillo. Te harás cargo de mis  sirvientes: El Ventriloquista, La Bailarina y Las dos gitanas que crian cuervos.

- ¿Ventriloquista?, pero Tío, se dice Ventrílocuo - dijo con cierto aire de entendido el sobrino

El viejo enrojeció de la rabia, estuvo a punto de soltar un improperio, pero se contuvo, hizo un gesto al Ventiloquista y dijo:

- Por favor ofrécele a mi sobrino un vaso con el mejor Bourbon que encuentres en la reserva, ese que lleva 100 años en el barril de cedro que nos regaló Fortunato.

Luego hubo un pesado silencio, no hubo conversación entre el viejo y el torpe sobrino, el hielo se rompió cuando el Ventriloquista apareció con un bello decantador lleno de Whiskey, un elegante vaso y algo de agua fria.

- Por favor déjanos a solas - ordeno el viejo a su criado

Sin mediar más palabras Danielito, apuro rápidamente medio vaso para calmar la sed y dijo animado

- Sabe igual que el Old Grand-Dad, verdaderamente este es el licor que tomaban los vaqueros del viejo oeste. Ya no hacen de esto las destilerías de hoy en día.

- Así es "sobrino" es un brebaje digno de la vieja escuela. Puedes tomar todo el que quieras, el barril está lleno y el Ventriloquista puede traernos lo que necesites. Pero ten cuidado, el grado de alcohol debe ser de al menos 62%

- Ni corto ni perezoso Danielito apuro dos vasos más del precioso líquido y comenzó a sentirse algo mareado

- Sobrino mío, tengo aquí dos fotos, la una es la de tu padre, mi hermano y la otra es la de Fortunato. Y hay algo que quiero resaltar, los Franz tenemos el lóbulo de la oreja pegada al rostro, es nuestra característica peculiar de familia, y tus lóbulos son despegados. Es más, viendo esta foto, pareces un clon de Fortunato

La última sentencia del Tío, le cayó como plomo al sobrino. Incluso el mareo que le proporcionaba el Bourbon desapareció un poco, y comenzó a mirar confuso la habitación, sintió como un ambiente fétido y con cierto regustillo a pesadilla, fue cuando noto que una de las paredes del cuarto desentonaba con el resto de la habitación.

- No me siento bien, Tío. 

- Comprendo, amado mío, si quieres regresa a tu hotel y continuamos otro día nuestra conversación

En medio del mareo, el Ventriloquista  y la Bailarina ayudaron a Danielito a salir del castillo y volver a su automóvil, ella le dijo:

- Tomas el camino hacia el norte, viras a la derecha y encuentras la salida que te lleva directo a la autopista que va hacia la ciudad.

Obediente como siempre, Danielito hizo caso a sus instrucciones, en medio del mareo y la confusión nunca llego a la autopista, al virar a la derecha se encontró con un precipicio, sin reflejos no pudo evitar caer al menos 200 metros,  pasaría mucho tiempo antes de que alguien encontrara los restos del accidente.

El viejo sonreía  y dijo a sus criados: Oficialmente, ya soy el último de los Franz. 

Inspirado en la Caída de la casa Usher y el Barril de amontillado

**Relato participante en el concurso cuentos macabros del Tintero de Oro (Homenaje a Edgar Allan Poe)

30 comments:

  1. Podría ser una secuela El barril de amontillado, eliminando a un descendiente del infortunado Fortunato.
    El viejo Franz era vengativo, retorcido, pero el tal Danielito se la hizo fácil, tomando dos tragos más de una bebida de alta graduación alcohólica.
    La Bailarina fue una cómplice efectiva y letal.
    Buen aporte.

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  2. Menudo tío moribundo el de Danielito. Y menuda cuadrilla de aliados. Buena suerte.

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  3. Gracias, Jose. por participar con este relato en el homenaje a Poe de este mes. Un abrazo y suerte!!

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  4. Muy buen final, Jose y muy buen homenaje a Poe. Mucha suerte en el concurso.

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  5. Esas orejas... tan poco gratas para el viejo...
    Has hecho un relato perfecto para honrar a Poe en sus dos cuentos. La casa y los personajes están muy bien retratados, la alusión al alcohol es ideal, y de remate ¡has colocado el escudo!.
    Tu texto es más piadoso...
    Suerte!

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  6. ¡Cómo habría sucumbido yo también igual que el protagonista: A la primera en que me hubiera ofrecido bourbon! Es un acierto la elección de los nombres germánicos, así además me recuerda a otro relato de Edgar Allan -¡¡¡¡¡¡¡de mis predilectos, pues sigue el romanticismo tenebroso alemán del Sturm und Drang!!!!!!!- ..........Metzengerstein.
    La irrupción de la danzarina también me enamora, yo dado mi espíritu romántico también la habría creído. He echado de menos a las gitanas bailando una buenas czardas.
    ¡A por el estío tenebroso H u g o! 🌏⛲⛱

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  7. Sin duda seguro que esta experiencia le trae mas años de vida al tío. Buen relato. Suerte y buen finde.

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  8. Nunca confiar en viejos moribundos, anotado.
    Gracias por el aviso.

    Saludos!
    J.

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  9. ¡Muy bueno!
    De los relatos que he leído de Poe, uno de los que más me marcó cuando lo leí, fue el de El Barril de Amontillado, tu relato inspirado en parte en él me ha gustado mucho. Saludos.

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  10. Hola, José. No sé si realmente el viejo estaba moribundo o no, pero mala leche tenía para rato. Un relato muy bien llevado, fiel a Poe, sin lugar a dudas.
    Que tengas mucha suerte en el concurso. Un saludo.

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  11. Ante numerosas consultas que he recibido por parte de familiares y allegados, además de periodistas de radio, cine y televisión, quiero llevar tranquilidad a todos diciéndoles que me encuentro en perfecto estado de salud, y que todo ésto se ha tratado solamente de una obra de ficción creativa y bien elaborada, a la cual le deseo muy buena suerte en el concurso...

    Respecto al tío Helmut, estuve con él esta mañana y puedo decir que se encuentra muy bien también... no se muere más el viejo... quiero decir, ¡larga vida al querido tío!...

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  12. Hola José. Un viejo muy astuto este tío Helmut, con malas artes e ingenio consiguió poner a s sobrino donde él quería para rematar la faena y deshacerse de un bastardo, en el mejor sentido, que a sus ojos manchaba el linaje de la familia. Un argumento muy trabajado Un abrazo.

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  13. ¡Vaya con el tío Helmut! Qué mala milk tiene el buen señor. Una saga...un buen bourbon y unas orejas despegadas que dejó vía libre para la herencia.
    Un cordial saludo, José.

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  14. Hola José, muy buen relato, quería dejar todo en orden antes de morir el viejo tío y muy bien pensó la manera de librarse de su sobrino bastardo, que el pobre ni idea tenía de lo que le esperaba, muy buen argumento, saludos, PATRICIA F.

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  15. ¡Buen relato, José! Bien llevado y estructurado, con un final inesperado. Me encanto. Un saludo.

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  16. Hola José , pobre Danielito que se creía que se iba a quedar con la herencia de su tío y mira por donde , va y se estrella , jajajajajaj muy ameno , me a gustado mucho , te deseo mucha suerte en el relato , besos de flor.

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  17. Me ha dado una idea para dejar de ver a algunos familiares.
    Les daré instrucciones parecidas.

    Saludos.

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  18. Osea que el viejo se la tenía jurada, él y todo el elenco de saltimbanquis que le rodeaba. Intrigante, juegas al despiste durante todo el relato. En realidad, ese final irrumpe como algo inesperado, pues nada de ello podría presagiarse, o por lo menos yo no. Lo del lóbulo pudo darme una pista, aunque solo una vez conocida el final. Si es que más que de venganzas o de envidias fue un ajuste de cuenrtas para que un bastardo no se llevara el apellido.
    Muy bueno, José, como siempre rompedor.
    Un abrazo!

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  19. Hola Jose, qué inocente el sobrino. Mira que se le veían venir a su tío con tanto empuje al alcohol, y no digamos los compinches. Muy curiosos esos personajes, me han llamado la atención. Muy entretenido tu relato, engancha de principio a fin. Un abrazo

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  20. Hola, José. Vaya con el anciano, cómo se las gasta. Menos mal que el Danielito no le iba a la zaga, sino el relato hubiera sido de toma y daca. Muy meritoria la introducción de los detalles alusivos a la obra de Poe. Reconocer a esos personajes secundarios tan acordes con tu estilo me ha hecho sonreír. Me ha gustado ese final a la vez que me ha resultado inesperado. Buen relato.

    Suerte en el Tintero, un abrazo.

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  21. Final macabro , a la altura del reto. Menudo elemento el último de los Franz. Me gustó, Jose. Mucha suerte en el concurso. Un abrazo.

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  22. Hola, Jose.
    La ambición que mala es, mejor quedarse uno como está, que luego pasa lo que pasa, ;)
    Menudo estaba hecho el tío, que instigador, él y su grupito.
    Muy buen aporte.
    Mucha suerte en el concurso.
    Un abrazo.

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  23. Hola, José. Ingenioso y ameno tu relato, muy bien ambientado y con múltiples referencias al gran Poe. Pobre Danielito, muerto por el enrevesado plan del diabólico tío.
    Suerte en el Tintero. Un abrazo

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  24. Hola, José. Nunca me imaginé que el tío buscaría deshacerse del pobre chico.
    Buen relato, te mantiene en suspenso hasta el final.
    Un abrazo.

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  25. Hola José, me ha gustado por lo irónico y el final inesperado y divertido. Estupendo relato!!

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  26. Hola, José. Qué mal bicho ese tío. No solo se deshizo del sobrino, antes de eso le dio la peor noticia de su vida! Todo un psicótico.
    Muy bueno. Un abrazo

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  27. Un tío con muy mala leche, un sobrino con pocas luces, unos sirvientes complacientes y un barril lleno de un preciado licor que barre los problemas de sucesión de un plumazo. La caída de la casa Franz es inevitable.
    Abrazo

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  28. Hola Jose menudo elemento el tío el pobre chaval no pudo hacer nada para salvarse.
    Interesante historia. Bien contada
    Un abrazo y suerte en el concurso
    Puri

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  29. Hola, José. Menudo viejo más cab... y su séquito no se queda a la zaga. Al menos el sobrino se fue para el otro barrio con un buen bourbon centenario en su sangre. Buen humor negro para celebrar el mes de Poe.
    Saludos y suerte.

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  30. Esa oreja traicionera, le traia por el camino de la amargur al tio desde hacia mucho. desde que danielito era niño, que fue la ultima vez que lo vio . 40 años para acumular bilis y planear el asesinato. no podia salirle mal. has narrado no sé como pero cuando Danielito coge el coche me ha parecido dar un salto en el tiempo porque yo etaba decorando toda la escena en el siglo xix, aunque no dice en ningun sitio que sea asi. Poe y sus influencias sicologicas. buena trama , bien armada y justificada y sutilea alusioes a Poe pero dentro de una historia propia.
    abrazo jose

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