Showing posts with label Georgina. Show all posts
Showing posts with label Georgina. Show all posts

Georgina



La dama no tuvo complicaciones para ingresar al edificio de la corporación Ischii por entre una de las ventanas de los pisos más altos que había quedado mal cerrada, sus habilidades casi felinas le permitieron colarse al amparo de la noche. Sabía muy bien a donde dirigirse, aunque no requería luz para moverse dentro de la intrincada red de pasillos, tenía a mano y prendida una linterna de pilas de baja intensidad. Se detuvo ante una puerta que abrió con la ayuda de una ganzúa de cerrajero profesional. Se trataba de la bodega destinada al archivo de expedientes. La mujer-gato se dirigió sin vacilar al cajón marcado con la letra G. Lo abrió y buscó con agilidad  un cartapacio en especial. Lo ojeó rápidamente y escogió una hoja escrita a mano por ambos lados. Con ayuda de la luz de la linterna se dispuso a leerla, era una carta bastante vieja fechada en mayo de 2025:

Si fuéramos personajes literarios, yo sería para ti lo que Moriarty fue para Holmes, pero tú te empeñaste en convertirnos en Romeo y Julieta. Desde el mismo instante en que nos conocimos sé que te diste cuenta de que yo era una impostora. Y no esperaba menos de ti. Solo las mentes más grandiosas nos emparejamos de ese modo.

Y aun sabiendo que yo había intentado asesinar a tu novia, te empecinaste en mantenerme como tu amante, porque al comparar te diste cuenta de cuál de las dos era más mujer que la otra.

Y admito que fuiste bastante bueno en tus maquinaciones, por casi cinco años mantuviste en secreto de todos lo nuestro. Hasta que me traicionaste y me tendiste una trampa para que me encerraran. Bravo don héroe pírrico.

Lo que no calculaste es que una mente maestra como la mía nunca está sola, tengo aliados. 

Desde que tengo recuerdos soy consciente que yo era especial, me sabía que era superior a la masa de gente mediocre. Y admitámoslo cuando aparece un verdadero genio en el mundo, se aparece para cambiarlo todo. La sociedad actual vive enferma, por eso me hice asesina, fui tan buena en ello que llegue a ser parte de la más alta Jerarquía del Sindicato del Crimen.

Todo lo que te ha pasado a ti en tu carrera policial, todos esos casos que resolviste exitosamente fueron creación mía. Siempre estuve detrás manipulando las cuerdas de tu vida.

No soy una asesina cualquiera, fui yo la que una década atrás mato a los tres jueces del reality, ¿te acuerdas de eso? Yo me disfracé de payaso y los envenené a todos. Fue el caso que te catapulto a la fama y el éxito. Y desde el inicio siempre supiste que era yo, porque el crimen llevaba mi firma personal.

Tener poder corrompe, pero aun así como humana perfecta también supe controlar eso, tú y tu noviecita de pacotilla están vivos porque así lo he decidido. 

Decisión que me trajo problemas también con las grandes cabezas de la mafia y el crimen. Ahora soy conocida como la asesina que en vez de matar a su víctima se enamoró de ella. No está mal. No estoy en este mundo para complacer a los buenos, ni para complacer a los malos. Estoy para complacerme a mí misma. Estoy por encima de la sociedad, por encima de la humanidad.

Y en cierto modo, si te asesine. Asesine tu futuro. Si yo no hubiera intervenido, te hubieras casado con mi hija (mi hija adoptiva, por supuesto, Ja Ja), pero aparecí yo y supiste que era una hembra en todo sentido.

¿Y quién sabe? El león siempre devora a la gacela. Quizás un día yo aparezca disfrazada de monja o de anciana o de buzón de correo. Será lo último que vas a ver. Aún hay un precio por tu cabeza y nunca he permitido que un colega medio astuto se lleve ese honor. Eres mío, me perteneces nene. Y es mejor que sepas que no morirás de viejo ni de muerte natural

Te quiero y espero verte pronto

Georgina

Para siempre tu amorosa archienemiga


Mientras leía el absurdo texto, la mujer-gato sin darse cuenta había derramado una ligera lágrima por el ojo izquierdo.

Ojeó otros documentos del expediente: fotos de gente descuartizada o despellejada, incluso había otra carta de respuesta firmada por Carbonell, escrita con la misma tinta y letra, dibujos realistas de alta calidad y muy coloridos de Georgina vestida como payaso, pianista dando un concierto en las lunas de Saturno, locutora de radio, bailarina de ballet, gitana o como marioneta de ventrílocuo;  varios exámenes médicos y otra de las hojas era una ficha técnica de datos que decía:


Nombre: Desconocido  Apellidos: Desconocidos   

Edad: Indeterminada Sexo: Femenino

Estatura: 1.77cm Peso: 65 Kg

Alias: Georgina 

Profesión/Oficio/Habilidades: Clavicembalista

Diagnóstico: Paciente con síntomas de psicosis y megalomanía

Internada por sesenta días y dada de alta

Paradero: U-731


Firmado: Dra. Zaida Orwell                                      



La mujer-gato también revisó el cajón marcado con la letra O y descubrió que no existía rastro de esa doctora. Le pareció extraño, pero tomo nota mental, obviamente estaba siguiendo la pista a una persona muy desequilibrada, pues la gente que odia al mundo resulta en extremo peligrosa. Tomó fotos de los documentos con un teléfono celular. Volvió a acomodar todo de nuevo como estaba. Y sin hacer gesto alguno salió del edificio tal cual entró. Había descubierto información vital que se podía usar en el futuro. En su mente ya tenía un plan de acción a seguir. Y algunas lágrimas más le inundaron caprichosamente los ojos.

====

Capitulo anterior: La Suegra



Relato participante en el concurso tintero de oro. La conjura de los necios









Credito imagenes: Tomadas directamente del celu de la mujer-gato

La Suegra

La distancia que separa a Puerto Industrial de la Capital puede cubrirse en más o menos 8 horas viajando en un automóvil a 120 km por hora y sin tomar descanso en la ruta. Lo normal es que la gente se tome unas 10 o 11 horas haciendo paradas, cambiando de conductores y moviéndose a una velocidad moderada y segura.

Era viernes en la tarde y Carbonell estando en la Capital, había recibido la mala noticia de que habían herido gravemente a la mujer de cuál estaba enamorado. Apenas escucho la noticia, literalmente salió volando en su automóvil, completamente solo, rumbo hacia la ciudad de Puerto Industrial,  la cual no le gustaba mucho.

El viaje es monótono, prácticamente es una gran línea recta por una autopista de varios carriles, no hay mucho que ver excepto, llanuras y algunos pueblos menores.

Arribó al hospital alrededor de las 8:00 am. Busco el cuarto en donde estaban atendiendo a Ada, cuando entro la vio postrada en la cama, conectada a varios aparatos e inconsciente. Al lado de ella se encontraba una pelinegra de unos 45 años, bastante atractiva de rostro y cuerpo, aunque vestida de manera  sobria, nada llamativa. 

— Buenos Días, soy Anagnórisis Carbonell, compañero de academia de Ada.

— ¿Carbonell? ¿Igual que el astronauta? — respondió la Pelinegra

— Exacto, de hecho Enrique Carbonell es mi Tío.

— En ese caso, es un gusto conocerlo, joven. Yo soy la madre de Ada, Georgina Regin — y agrego un poco en voz baja y como compartiendo un secreto — madre adoptiva, por supuesto.

— ¿Cómo se encuentra ella? — dijo Carbonell, como para tratar de ignorar ese último comentario que lo tomo de sorpresa

— Sobrevivirá, aunque le quedara de por vida una cicatriz algo fea en la barriga, casi como si tuviera 2 ombligos. Por el momento está inconsciente, perdió mucha sangre, pero su condición es estable. El médico dice que en cualquier momento recuperara la conciencia. Si lo desea acérquese y puede hablarle, estoy segura de que ella puede escuchar lo que le decimos.

Carbonell se acercó a la cama, miro cuidadosamente a Ada, le pareció tan frágil. Verla en ese estado lo conmovió bastante, le tomo la mano y la llamo por el nombre.

— Ada, ¿Quién te hizo esto? Juro que buscaré a los causantes de esto para que paguen ante la justicia por este crimen.

— No sabemos quién fue — respondió oportunamente Georgina

Carbonell estuvo unos instantes en silencio, sin saber exactamente qué decir, contemplo un poco más a Ada y le dijo — Estoy seguro en unos cuantos días vas a estar tu misma capturando a los que te hicieron esto. Debo marcharme ahora.

— ¿Ya se va usted? Típica visita de médico. Quédese un rato más, aunque no son las circunstancias correctas, veo que a Ada le agrada su presencia.

— Debo volver inmediatamente a la Capital. Vine sin planear mi estadía, ahora debo regresar lo antes posible para reportarme en la Estación de Policía. 

— Es un viaje largo, debería usted reposar un poco antes de emprender el viaje de retorno, de todos modos en fin de semana ustedes están francos, si viaja hoy sábado en la noche o mañana temprano de seguro estará usted el lunes a primera hora, listo y fresco para trabajar en la Estación de su ciudad.

— No traje dinero para pagar un hotel, tengo lo suficiente para la gasolina del auto y comer alguna merienda sencilla

— Eso no es un problema, puede pasar la jornada en mi casa, prepararé un almuerzo para usted

Por un instante a Carbonell le pareció que Ada había fruncido el ceño. 

— Es una oferta tentadora y sería mala educación mía rechazar la invitación, sin embargo, no quiero darle molestia a ustedes en este momento tan crítico

— Estimado joven, no es usted molestia, por el contrario, si se arriesgó a tomar ese viaje largo y pesado, es lo menos que podemos hacer por usted en muestra de agradecimiento. Además, no vivimos lejos de aquí. Ada está bien cuidada en este hospital, puedo llevarlo a casa ahora, y en la tarde volvemos para ver como progresa ella. 

Carbonell, pues, siguió el auto de ella, ya que no estaba familiarizado con las calles de esa ciudad. Al llegar a la casa, Georgina lo hizo acomodar en la sala en el gran sofá que era bastante acogedor. Preparo un desayuno ligero para ambos. Carbonell de buena gana recibió el café y los panes ofrecidos. Estaba fatigado debido al viaje. Georgina le dijo que podía dormir en el cuarto principal, que tenía una cama bastante amplia. Y sin mayor reparo, el joven héroe no dudo en ejecutar el amable consejo. En menos de cinco minutos ya estaba durmiendo como un bebe.

Debieron haber pasado unas cuantas horas, cuando despertó encontró que Georgina estaba también acostada a su lado, en apenas ropa interior. Se asustó un poco.

— Todo está bien, no te preocupes, querido. Pasamos tú y yo momentos inolvidables

— Es mejor que yo me vaya — respondió Carbonell. Dile a Ada que espero se mejore pronto

— Se hará como tú quieras, le transmitiré tus palabras.

Carbonell se arregló, se despidió de Georgina y subió a su auto dispuesto a emprender el camino de retorno, durante todo el trayecto lo atormentaba pensar en lo que paso con Georgina y más lo atormentaba pensar en que ocurriría con Ada si ella llegaba a enterarse algún día de lo sucedido.

---

Nos unimos al VadeReto del mes de Febrero 2023. Relatos de Viajes

---

Capitulos anteriores:

Deux Ex Machina

Diabulus Ex Machina

.


Powered by Blogger.

Popular Posts

Recent Comments

Similar Blogs: