Un dia de trabajo


Preámbulo. Los 3 jueces de un Reality de televisión aparecieron muertos durante oscuros incidentes luego de la transmisión del espectáculo. La policía ha designado a dos de sus mejores Investigadores para esclarecer los hechos, se trata del Inspector Carbonell y la Detective Scully. El Plan de Carbonell es encontrar al mayor número posible de personas que hayan estado en contacto con los occisos en las últimas 24 horas previas a sus muertes. Para ello comienzan a levantar testimonios entre los empleados del Hotel Francés, lugar en el cual estaban alojados los 3 jueces: Simón de Santillana, Howie y Paula Valier.



El hombre con uniforme azul, tenía que lavar todas las ventanas de aquel rascacielos, le había tomado casi 5 horas desde las 6:00 de la mañana, para llegar desde la azotea al piso 36, pudo ver a través del vidrio, que se ya estaban reunidos en la sala varias personas. 

Allí estaban trabajando Carbonell, Ada Scully, otra pareja de detectives conocidos como Boris y Doris, El Oficial Amaya, algunos funcionarios policiales y un detective bastante entrado en años ya próximo a retirarse que había sido el mentor de todos ellos al cual le decían por cariño y respeto Jefe Bossy.

— ¿Qué se ha podido avanzar en el caso de los 3 jueces muertos? — interrogo la detective Scully

— Se ha investigado con diferentes empleados del Hotel Francés. El Recepcionista y el Botones, recuerdan haber visto a Howie bastante entretenido con una mujer vestida de Bailarina. Paula y Simón charlaban animadamente con el Ventrílocuo y su muñeca. Luego de un rato vieron que la Bailarina le dio un beso apasionado a Howie, ella se despidió y salió por la puerta principal del Hotel. Howie tomo un ascensor y se fue a su cuarto. Al rato el Ventrílocuo también se despidió y se fue, Simón y Paula subieron junto con la muñeca a sus habitaciones — preciso el Inspector Carbonell

Mientras los detectives discutían los pormenores y avances en la investigación en el extraño caso de la muerte de tres jueces de un reality de TV, el hombre vestido como LavaVentanas, estaba preparando una subametralladora del tipo Micro Uzi, cargada con 200 proyectiles de muerte. Se disponía a sacarla para comenzar a disparar y rociar con una lluvia de plomo a los presentes en la sala, cuando simplemente se desmayó sin alcanzar a hacer daño alguno, y juntos arma y LavaVentanas hicieron un largo viaje hasta el suelo en donde cayeron entre un basurero, ni ruido hicieron al caer. En ese momento paso el camión recolector del aseo y se llevó tan insospechados huéspedes.

El detective Carbonell que tiene 7 sentidos heroicos, estaba contando sus avances investigativos, cuando "algo" le indico que había alguna anomalía, quizás había intuido que alguien quería dispararle, aunque el mismo no lograba precisar exactamente que iba mal, sintió la necesidad de lanzarse sobre Ada Scully como para protegerla de cualquier eventualidad, fue cuando se le ocurrió mirar hacia la ventana y noto que el LavaVentanas ya no estaba.

— ¿Inspector, ocurre algo? — pregunto Scully algo intrigada

— Había alguien lavando las ventanas, estoy seguro, pero ya no lo veo.

Los dos se fueron caminando hacia los vidrios del cuarto y vieron vacia la plataforma de limpieza, no había rastro alguno de El LavaVentanas, por rutina miraron hacia los otros edificios. A Carbonell le pareció haber visto por un instante a alguien vestido con traje multicolor asomado en una ventana justamente en el edifico de enfrente situado a unos 50 metros de donde estaban ellos. Pero Scully no vio nada en especial.

En la cabeza de Carbonell algo le indicaba que las cosas no eran del todo claras y correctas. Y dijo:

—Scully por favor encárguese de buscarme a esa bailarina y al ventrílocuo. Mientras voy a darle una visita al edificio que hay enfrente, solo por si las moscas.

Cuando salió a la calle Carbonell se encontró con que había un festival de payasos y cirqueros en plena avenida, entro al otro edificio y localizo el lugar en donde le pareció haber visto a la sospechosa figura multicolor y resulto que era una oficina de atencion bancaria del Grupo Industrial Condesa de Navarreta y en esa precisa ventana que estaba buscando tenían una mesita servida con agua, una cafetera, galletitas y varios entremeses para que los empleados y clientes del lugar comieran algún refrigerio. 

Continuamente muchas personas se acercaban allí, nadie había notado nada raro y varios de los empleados e incluso algunos clientes, ese día estaban vestidos de payasos porque también estaban celebrando el festival. 



Decidió asomarse por la ventana y pudo ver claramente a lo lejos a Scully hablando con los otros compañeros, vio la plataforma de limpieza vacia y vio que un carro de basura recorría la avenida de manera desapasionada y lenta, iba vaciando uno por uno los "containers" de basuras de los diferentes edificios. 

Carbonell se dirigió al Recepcionista del Banco  para interrogarle si había visto algo inusual y este le contesto lo siguiente usando un acento francés marcadamente fingido, cambiando a veces 'erres' por 'ges'.

— Minutos antes de que usted llegaga, tres payasos se acegcagon a esa ventana, o mejog dicho dos hombres bien fornidos de al menos 1.95m, que de payasos solo tenían la mascaga,  pantalón y zapatos, el torso estaba desnudo y llevaban tigantas. La tercera persona vestida como payaso ega une femme fatale mucho más alta que ellos, muy sexy y paguecía ser la que mandaba, pogque le escuche que dijo — "Pitchy y Grouchy, vigilen aquí mientras yo me encargo del amigo LavaVentanas" y uno de ellos respondió un poco enojado — "Esos no son nuestros nombres."  Ella se asomó pog la ventana por unos segundos, me pagueció que hizo un dispagó con un fusil de dardos tranquilizantes, calibre punto .50 seguramente caggado con Etorfina M-99, suficiente para detener un elefante adulto y luego les trois se fueron  hacia el norte riendo a cagcajadas. Es decir no note nada especial en el día de hoy.

Carbonell, descorazonado decidió retornar a su propia Oficina. Algo andaba mal y lo sabía. 

La administración del edificio de Policía de paso le indico a Carbonell que no había programado para ese día limpieza alguna.

Después de un rato El LavaVentanas comenzaba a despertarse. 

!Penso que tan solo se había insolado!

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El Taller Literario


 

Ada Scully quiere ser escritora y ya le he encontrado que tiene cuenta en el Wattpad, se hace llamar "Mujer Torbellino" y escribe historias que casi me han hecho vomitar.

Ya ha comenzado a seguir varios talleres literarios en youtube para aprender a escribir poemas, cuentos y novelas, y yo creo hace bien.

Copio y pego aquí dos de sus poemas que le encontré escondidos en dicho sito.







A mí no me parece malo que ella haga todo esto aunque si desconfió un poco de estos sitios como el Wattpad. Yo le recomendaría a Ada que antes de lanzarse a ser una gran escritora que comenzara a leer algunos libros y a que mejorara la letra y la ortografía 

La gente entra a los talleres literarios imaginando que una vez terminen van a ser como un Garcia Marquez o un Federico Garcia Lorca, como si por el simple hecho de haberse matriculado en un curso para aprender a manejar automóviles, ya con eso  terminaría uno convertido en un Fernando Alonso o Pedro Martínez de la Rosa.

En fin yo no crítico a nadie y dejo simple testimonio de lo que vi y leí


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La idea genial que había concebido Simón de Santillana sería todo un acontecimiento de calibre internacional.

Santillana era una conocida celebridad y hombre de negocios, se había hecho famoso como juez de varios Realities de televisión, que semana a semana cautivaban numerosa audiencia. Tenía tanta influencia dentro y fuera del país que Jeques Árabes, Presidentes, Tres Cardenales, Altos Militares, Mafiosos, Emprearios e Industriales, Músicos, Escritores y Pintores se contaban dentro de su círculo íntimo de amistades.

Estaba trabajando en una idea apoteósica: Durante el tiempo de descanso en el partido de la final del mundial de la FIFA, presentaría el último éxito de la cantante Yadira, 'La Alondra de Aragca', junto con una coreografía de bailarines interpretando un ritual satánico.  El público en general vería tan solo una presentación de baile inocente, ya que solo los conocedores entenderían la simbología secreta y esotérica de la puesta en escena:

Mientras Yadira cantaba, en el fondo del escenario habría 4 o 5 bailarines vestidos con túnicas amarillas, bailando alrededor de un espejo. Al lado del espejo en un asiento habría una muñeca de ventrílocuo, de repente una bailarina se acercaría con una cuerda y fingiría el ahorcamiento de la muñeca, luego de eso tiraría contra el espejo a la recién estrangulada figura de madera y ¡voila!, como por arte de magia, por el otro lado del espejo saldría una mujer semidesnuda de despampanante belleza.

Estaba pues Santillana contándole entusiasmado a la Condesa de Navarreta, todos sus planes para llevar a cabo durante el fatídico partido, con un convencimiento tal que incluso logro la atención de la aristócrata en cuestión.

La Condesa, que entre otras cosas es la dueña de la mitad de las tierras de Aragca y una de las 50 personas más ricas del planeta, con un gesto delicado pero severo asintió aprobar el proyecto, estiro una mano y el buen Simón  beso el anillo de diamantes que le presentaron y de ese modo abandono el recinto en donde había tenido la audiencia con la dama, loco de felicidad, prácticamente batiendo la cola como un perrito al cual se le presenta un juguete con forma y olor de hueso fresco. 

Cuando la Condesa estuvo segura de que Simón se había ido, llamo a su amigo el Cardenal y dijo secamente:

— Tenemos un problema — y comenzó a contarle con lujo de detalles todos los pormenores de los planes de Santillana.

— No te preocupes, yo me encargo, como siempre — respondió el rufián y agrego — Costara por lo menos 10 lingotes de oro bien grandes.

— Muy bien —replico ella — que sea pronto.

El Cardenal contacto a su amigo el Almirante, luego de varios regateos, el Cardenal ofreció darle 5 lingotes de cobre de talla regular (cifra que el Almirante no creía posible, ya que estaba dispuesto a hacer el trabajo por tan solo 2). 

Y así siguió una cadena de subcontratos, siempre bajando a la mitad tanto en la cantidad como en el peso del lingote y la calidad del material, y con la promesa de que el trabajo quedaría bien hecho. El Almirante llamó a la CEO de Industrias Ishii y esta contacto a su socia la Doctora Anémona Tamerlan, para darle el subcontrato. La Doctora que era experta en estos temas, busco a su antigua empleada Madame Marusa, que no dudo en avisar a Don Chicho, capo di tutti i capi,  el gran jefe del crimen, patrón del bajo mundo de Aragca.

Don Chicho, llamo a su jardinero, que era hombre de respeto y le prometió darle dinero suficiente como para comprar 3 botellas de un exquisito vino chileno a cambio del servicio de encargarse del fiambre Santillana.

El Jardinero, conocedor en estos lances, busco al borracho del barrio, le dio 3 panes enmohecidos y un vaso de cerveza tibia para que el trabajo quedara finiquitado.

Este último consideró que la paga era tan baja y miserable que en su mejor criterio decidió no hacer nada.

Pero por cosas del destino, en la fecha y hora pactada en la que había que disponer del buen Simón y sus ideas apoteósicas, el sentenciado quiso darse un buen banquete en el Hotel Francés, en donde quizás unos mariscos pasados lo intoxicaron y esa misma noche gracias a la casualidad, paso a mejor vida aquel visionario empresario y celebridad de talla mundial. El cocinero del hotel jamás se imaginó que hubiera podido haber sido millonario por un trabajito que hizo gratis y sin intención.

Y en el descanso del partido, la Condesa prefirió que saliera Yadira, 'La Alondra de Aragca', sin canto y sin bailarines, tan solo para darles una condecoración y un diploma a los dirigentes de la FIFA que de antemano ya sabían quien iba a ser el campeón.

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Podoballetofobia - El miedo irracional a los pies de las bailarinas

Cuando despertó, la zapatilla todavía estaba allí

 


—¿Todavía te exige que te disfraces de gitana? —pregunto Silvia

—Todavía —dijo Tina con aire de resignación —Sé que el Rey de Aragca ha ordenado que para tener intimidad los hombres deben vestirse de payaso y las mujeres de bailarina, pero Jack le tiene terror a los pies del ballet.

—Pues tu marido se pasa de pervertido —recalco Silvia.

Luego de esta amena conversación, Tina se despidió de su amiga un tanto entre incómoda y herida. Mientras iba caminando, se preguntaba: ¿Por qué sería precisamente ella la única mujer a la que no le toco un marido normal? Hoy mismo pondría fin a las fechorías de Jack. Se iba a vestir de bailarina. Podía imaginarse como lo perseguiría  alrededor de toda la casa, luego al alcanzarlo le amarraría las manos con las zapatillas de ballet para que se le pusiera roja toda la piel, se inflamaría y perdería el aliento, cuando cayera al piso convulsionando le pondría los pies en la cara y le enterraría los deditos por la nariz y la boca, hasta que la cabeza le estallara o le diera un paro cardiaco a ese miserable podoballetofobo.

Estaba feliz pensando todo esto, cuando de pronto sintió en la espalda que un objeto frío y duro le oprimía las costillas.

— Queda arrestada bajo los graves cargos de conducta indecorosa y faltas a la moral. Hemos recibido noticia de que usted no está cumpliendo los decretos del Rey. Serán 10 años de prisión entre una mazmorra turca —dijo mecánica y fríamente la detective Ada Scully.

Mientras tanto, Silvia contaba 30 monedas de plata

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En uno de los muchos centros comerciales que hay en la Capital, está ubicado un prestigioso consultorio en donde se dan consejos de psicología y parapsicología. En la puerta se puede leer claramente: "Dr. Ayahuasca. Místico".

La mística es una de las profesiones más practicadas y difundidas en Aragca, en un centro comercial regular puede haber dos o tres de estos consultorios siempre inundados de una nada despreciable clientela.

Una mujer bastante joven acude a los servicios profesionales del doctor, ha tomado varias precauciones para mantenerse de incógnito y no ser reconocida: usa gafas con lentes oscuros y una pañoleta para ocultar los cabellos de profundo color negro. Va elegantemente vestida con minifalda y medias de nilón, a pesar de lo discreto que es su atuendo se percibe que debe ser una mujer de una gran belleza y tono atlético.

— Por favor tome asiento — le indica el doctor con su usual tono de voz tranquilo, lleno de paz y amor por toda creatura viviente.

— Gracias — contesta la dama que está tratando de orientarse mientras evalúa el entorno del lugar.

— ¿Qué es lo peor que has hecho? — interrogo de repente el doctor.

— No se lo voy a decir — responde rápidamente la misteriosa dama — pero le voy a contar aquello que más me aterra, lo peor que me puede pasar.

—Siendo así, creo que lo mejor es que se acomode en aquel sofá que tengo al fondo de mi despacho de ese modo podemos conducir con mayor desenvoltura la sesión de hoy, para ello necesitaríamos que usted masque tres pepitas de una planta muy famosa entre los chamanes de la selva.

La mujer comienza a masticar las pepitas mientras toma posesión con toda su humanidad del elegante y cómodo sofá, no pasan más de cinco segundos y parece que se siente incómoda, debido a que ha comenzado a experimentar los efectos de una fuerte alucinación.

— Cuénteme, ¿qué está viendo? — dice el doctor, mientras opera los controles de un aparato electrónico a fin de registrar en video todo aquello que se diga en la sesión. 

— Estoy en una especie de quirófano — dice con una voz algo angustiada la dama — me rodean varias personas, no les puedo ver las caras porque usan cascos de motocicleta, visten como militares, uno de ellos saca un cuchillo que tiene la empuñadura adornada con los símbolos del zodiaco, se nota esta muy afilado y lo pone cerca a mi cara. Yo no puedo moverme, estoy atada a la camilla, intento zafarme en vano.

El hombre me dice al oído: "No eres digna de tener los hijos de Carbonell"

Luego pone el cuchillo en mi bajo vientre y comienza a abrirme despiadadamente, continúa operándome y me amputa el útero, yo estoy gritando. El hombre del cuchillo levanta mi útero para que yo lo pueda ver, estaba embarazada, ahora el hombre comienza a seccionar el útero y puedo ver a mi bebe, indefenso. El hombre toma el feto y hace un gesto como si quisiera comérselo. En ese preciso momento entra el detective Carbonell por el techo del lugar, viene armado y en cuestión de segundos neutraliza y elimina a todos mis enemigos, recoge a nuestro hijito, lo vuelve a meter en el útero y hábilmente lo coloca en mi vientre, cierra la piel y ni cicatriz queda. Mi héroe me ha rescatado a mí y mi niño, me desata y yo lo abrazo y lo beso apasionadamente.

En este punto de la sesión el doctor se acerca a la mujer y le hace oler un algodón empapado en alcohol, para romper el trance.

La mujer despierta, se siente algo mareada y muy agitada

— Usted ha experimentado un fuerte orgasmo, por eso tuve que detener la sesión — indica el doctor y continúa diciendo de manera solemne: su caso es grave aunque podemos tratarlo, mi recomendación es que estas sesiones deben tomarse dos veces al mes por un periodo de tres años a fin de que podamos darle un diagnóstico profesional y acertado.

—Lo que usted diga doctor, todo lo que se pueda hacer por mis hijos es poco —responde la misteriosa dama.

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