Showing posts with label Unidad-731. Show all posts
Showing posts with label Unidad-731. Show all posts

Retoversos


Se decía que la visitante de Andrómeda venía del futuro, pero los académicos y estudiosos coinciden en que "la chica rubia" probablemente pertenecía a alguna dimensión o universo paralelo diferente al nuestro. Por aquellos días, había adoptado la apariencia de una terrícola común y corriente, quizás para, de ese modo, interactuar con nosotros, los simples mortales.

Su laboratorio parecía más la amplia habitación de un castillo medieval con toques steampunk que una instalación científica.

Estaba trabajando al mismo tiempo en dos maniquíes: uno era una pelirroja vestida como policía; la otra era idéntica a la primera, pero con el cabello negro y vestida a la usanza de los detectives noir. Con un tosco destornillador, le daba los toques finales a sus creaciones. Miró un dispositivo similar a un reloj de pulsera, activó un botón y haciéndose invisible y etérica desapareció de la vista.

Acto seguido, las dos muñecas abrieron al mismo tiempo los ojos. Y, como coordinadas, cada una detectó a la otra y, con movimientos súbitos, ambas se llevaron la mano a la cintura como buscando un arma de fuego.

—Identifíquese —dijo ásperamente la pelirroja—. ¿Quién es usted y por qué estoy retenida en este lugar de pesadilla?

—Un momento —respondió la pelinegra—. Yo iba a cuestionar exactamente lo mismo. Yo no estoy reteniendo a nadie; es al revés.

Dicho esto, por unos segundos ambas se miraron fijamente a los ojos, primero con desconfianza y luego pasando a un examen cuidadosamente disimulado.

—Es claro que esta es una broma de mal gusto. ¿Quién te ha pagado por imitarme, pero con el pelo negro? 

—¡Ja! No me asustas. Una de las dos es una impostora, y no soy yo.

—Estoy segura de ser quien soy, y por lo que observo de ti, también estás segura. Por lo tanto, aquí hay un misterio por resolver. 

—Bueno, si yo soy tú y tú eres yo, es probable que ninguna de las dos sea auténtica. 

—¡Vaya! No lo había pensado de esa manera, pero dadas las circunstancias, parece que estamos perdiendo el tiempo en charlas místicas. Si combinamos nuestros esfuerzos, juntas podremos salir de aquí y averiguar qué está pasando realmente. 

—Si a mística vamos, mi sospecha es que somos personajes de un microrrelato —dijo con ironía la pelinegra.

La rubia presionó de nuevo un botón de su reloj y los dos maniquíes quedaron desactivados, sin vida. Entonces, dijo en voz alta, mientras colocaba unas gafas oscuras a la pelirroja:

"Bitácora del capitán, registro U-731: mis brillantes experimentos en el retoverso han sido todo un éxito. Solo me falta corregir ciertos desperfectos en mis fembots y el plan maestro estará listo para ejecutarse."

===

Relato participante en el reto de cada jueves un relato, a cargo de Artesanos de la palabra.

Dale vida a tus personajes.

Elaborar un relato en donde los protagonistas estén definidos más por sus acciones que por la descripción narrativa sobre ellos.

Ver las condiciones y demás participaciones siguiendo el enlace



La sociedad de los Martes



Todos sabemos que la "Sociedad de los Martes" envía por correo electrónico privado sus retos semanales. En ese fatídico martes recibimos, de parte de "El Marciano", una frase bastante curiosa: "Tres colas de ratón". No había más explicación; el estilo y el género asumí que serían libres. Como siempre, "Goliardo" envió su relato el viernes por la tarde. Durante el fin de semana, el Marciano fue compartiendo los aportes literarios de su variopinta comunidad de poetas grises y narradores nihilistas, que cada martes se turnan el anfitrionazgo de las tertulias literarias.

Goliardo fue leyendo y saboreando los relatos conforme iban llegando a su bandeja de entrada. Los que más le gustaron fueron los de "Cedro Lúgubre", "Amalia", "Especialista", "Peliverde" y "Versos Sombríos". Soltó una sonrisa al ver los nombres tan coloridos que usaba la gente en esa comunidad tan extraña. Sin embargo, aquello que había escrito Amalia le resultó inquietantemente atrayente. Aquel relato lo hizo pensar varios días y, a la vez, lo llenó de ideas para el próximo reto, que iba a ser conducido al siguiente martes por "Los Prisioneros", según se indicaba en la lista de anfitrionazgos del grupo. La rutina de la sociedad se repitió sin falla semana tras semana, y siempre Goliardo quedaba enamorado de los escritos de Amalia. No dudaba en enviarle comentarios elogiosos sobre sus creaciones, y ella respondía prontamente, así como tampoco era tacaña en comentar las letras de Goliardo. Estuvieron en esa dinámica algún tiempo, intercambiando ya no simples comentarios de sus relatos, sino que pasaron a un estilo epistolar más íntimo, lindando entre lo romántico y el erotismo descarnado.

Así que de las cartas pasaron a algo más: Amalia deseaba verlo en persona.

Goliardo se sintió algo nervioso; nunca se había encontrado con alguien de la "Sociedad de los Martes". Había asumido como regla no escrita que estaba prohibido ese tipo de encuentros, pero como no había alguna regla explícita al respecto, decidió llenarse de valor y accedió a la propuesta.

Amalia vivía en un castillo medieval al sur de Aragca. Cuando Goliardo arribó, fue recibido y atendido con gran esmero por los sirvientes del lugar. Un ayudante de cámara le dijo que esperara en una salita muy lujosa mientras la Condesa se preparaba para recibirlo.

La Condesa era una mujer muy joven, bastante bella y elegante, de hermosa cabellera verde.

—¿Amalia? —preguntó Goliardo con voz seca y quebrada.

—No realmente, soy La Condesa; Amalia es tan solo un absurdo nick —respondió lacónicamente la misteriosa mujer, mientras se movía con cierto flujo de vampiresa antigua, mirando a Goliardo como lo haría una comadreja hambrienta viendo un pollito recién nacido.

Cuando La Condesa se aproximaba para morderle el cuello (según suponía Goliardo, que estaba como paralizado), de repente se escuchó una voz en la estancia:

—¿Goliardo?

Era la voz de una mujer vestida de manera sencilla, en vaqueros azules y blusa blanca de algodón. Iba descalza.

—Esta es mi hermana gemela —se apresuró a decir La Condesa—. Ella es la mala de la pareja.

—Goliardo, es mejor que salgamos de aquí —respondió la recién llegada, ignorando lo dicho por su hermana y agarrando firmemente de la mano a Goliardo, que parecía petrificado por los acontecimientos.

Mientras trataban de huir la Condesa comenzó a entonar una vieja canción.


Aquellos que encuentran

A su alma Gemela

En el Bosque del Sur

o en las letras

Ahora tienen dos problemas

Que antes no tenían

Pues deberán cargar

Por esta y otra eternidad

Con un cadáver que está de más,

Somos avatares que el Bosque del Sur

usa para alimentarse de emociones


Fue un granjero el que llamó a la policía. 

Cuando los detectives llegaron (uno era un hombre con aires de héroe de películas B, la otra una pelirroja de aspecto atlético y con gafas oscuras, como si viviera en un eclipse perpetuo), encontraron unos restos que difícilmente se podían distinguir si eran de un ser humano.

—Es muy extraño lo que aquí ocurrió —dijo la Pelirroja—. Parece como si le hubieran vuelto al revés el cuerpo, sacando las entrañas hacia afuera y metiendo la piel hacia adentro, aunque se ve que le faltan partes, como si hubiera sido masticado y luego... regurgitado, eso asumiendo que son los restos de un solo individuo, a lo mejor hay más de un occiso por aquí.

—Quizás podamos obtener alguna pista en aquel castillo que se ve a lo lejos —indicó el hombre con aire de héroe B.

—De nada servirá —intervino el Granjero—. Está abandonado, quizás hace unos 200 años. Allí nadie vive, excepto arañas, ratas sin cola y otras alimañas venenosas.

—Recuerdo haber visto algo semejante hace unos meses atrás. ¿Recuerdas? En el caso de los "Cultistas de Mimas" —lanzó al aire la pregunta la hermosa pelirroja a su compañero.

—Pff, vaya recuerdo. ¿Cómo olvidarlo? Aún tengo pesadillas de ello —respondió el hombre de aspecto heroico.

—¿Desean que los guíe hacia el castillo? —preguntó el Granjero.

—Por el momento, esto es todo lo que haremos. Tomaremos algunas fotos y llevaremos algunas muestras de tejido —respondió el Héroe, y continuó—: Para resolver este caso, vamos a requerir el apoyo de un grupo de especialistas.

—Estoy de acuerdo —respondió la Pelirroja—. Esto será como una tarde libre. ¿Invitas hoy a almorzar?

—Por supuesto, querida. ¿Te gustaría un picnic?

—Encantada. Este tipo de casos siempre me resultan intelectualmente estimulantes.

En ese momento, y sin aviso alguno, ambos detectives desenfundaron sus metralletas y dispararon sin piedad y con precisión milimétrica hacia el cuerpo del Granjero, que inmediatamente sucumbió al ataque, dando unos chillidos que ningún ser humano emitiría.

El hombre de aspecto heroico sacó un teléfono móvil, diciendo:

—Hemos detectado un caso 731 cerca del viejo Castillo de los Franz. Se requiere apoyo de un equipo de especialistas en contención y otro en extracción. Severidad del incidente: Rojo-Naranja. Repito: Rojo-Naranja. Esto no es un simulacro.

— ¿Te diste cuenta de que tenía seis dedos en cada mano? — dijo la Pelirroja como para romper el hielo.

— Por supuesto que lo note, solo que este tenía doble pulgar en cada mano, aparte de que tenia cabello verde. Últimamente he tenido que retirar a varios como ese, es posible que estemos lidiando con otra invasión de "forasteros".

— O simplemente es la ola dos. 

— En ese caso no tomemos riesgos, tendremos que enviar al “especialista” a explorar ese castillo.

— Supongo estará disponible para el próximo Martes.

— Puedo esperar sin mayor problema.

— ¡Shh, silencio!.

— ¿Qué ocurre?

— ¡Shh!

(silencio)

— Por un momento me pareció escuchar una vieja ronda infantil.

— No escucho nada.

— Me pasa igual. Debe ser el viento de este lugar.

— Es mala señal, potencialmente podemos estar contaminados.

— En ese caso,  tenemos exactamente 24 horas para que nos apliquen la cura.

— Sabía que algo como esto iba a pasar es por eso que vine bien preparada.

— ¿Te refieres a venir vestida con una blusa blanca de algodón, vaqueros azules y sandalias de tacón alto?

— Puedo quitármelas, quizás sea más fácil andar por este paraje siniestro sin ellas.

La pareja se agarró de la mano y corrieron en dirección opuesta al castillo, aunque sabían que era inútil, como todos los demás intentos, nunca se puede escapar del Bosque del Sur, no importa que rol tengas.

(7544  caracteres, contando espacios)


Bueno, palabra más, palabra menos eso fue lo que escribió el Marciano esta semana al reto de "Amalia y Goliardo", cuya premisa era: "Escribir un relato de vampiros que no chupan sangre, debe incluirse un poema en alguna parte del texto. No superar los 8000 caracteres, contando espacios. Premio a los ganadores: Se entregara un Podcast personalizado vía NoteBookLM".




====

Relatos relacionados

Picnic

La cura

Operacion limpieza

El Marciano

La Cabra

Bustamante

Caida en el Castillo Franz

Morella Franz

Doctor Salamader

Mis participaciones en retos literarios

Detectives

Vampiros D'Aragca

===

Este relato participa en la convocatoria de Tarkion en su blog "IAdicto Digital":

"Escribir un relato inspirado en crónicas de Amor, Terror y Amistad entre blogueros literarios"

Seguir este enlace para ver las condiciones y detalles del concurso.



Comentarios en Podcast de NotebookLM acerca de la "Sociedad de los Martes" (ayuda a entender el relato)


Doctor Kairos



6 de agosto de 1945

(Los graves eventos aquí narrados ocurrieron en alguna mega-instalación subterránea del Reino de Aragca, conocida únicamente por su enigmático nombre de Unidad-731, considerada uno de los secretos nacionales mejor guardados).

El doctor Kairós, un físico y matemático de renombre mundial, director del Proyecto Seculum en la Unidad-731, está a punto de hacer una demostración de sus avances ante una delegación militar de oficiales del Estado Mayor, comandada por el General Eón. También están presentes algunos nobles, entre ellos el Conde Santillana y la Duquesa de Caledonia, una centena de técnicos al servicio del doctor Kairós y varios soldados.

—¿Es esta la máquina que nos dará una ventaja estratégica a nivel mundial? —interrogó secamente el General Eón.

—Hemos desarrollado el primer cronoscopio en la historia de la humanidad —respondió el doctor Kairós con aire triunfante.

—¿Un coproscopio? —intervino la Duquesa, lanzando una bocanada de humo de cigarrillo mientras, en su mano enguantada, sostenía una larga boquilla.

—C-R-O-N-O, querida —corrigió el Conde con aire de estar muy divertido.

—Espero que sirva para algo, pues no solo he puesto dinero en ello, sino también varias de las joyas de la familia —replicó la Duquesa con un gesto que debió ser serio y amenazante.

—Lo hemos activado varias veces. Con el cronoscopio podemos ver el futuro.

—¿Cómo ver una película de Chaplin? —preguntó el Conde, bastante intrigado.

—No, tan solo nos permite recuperar imágenes. Son fotografías en blanco y negro.

—¿Qué han descubierto? —dijo el General.

—Tenemos imágenes de 1980, del 2025 y las últimas son del 2045 —contestó Kairós.

—¿Qué hay de particular en cada una de ellas? —preguntó la Duquesa.

—Hemos explorado las coordenadas de varios sitios de la capital. Las de 1980 muestran cambios arquitectónicos con respecto a hoy; las del 2025 son similares a las de los 80, pero se ve más población —indicó el doctor Kairós.

—¿Y las del 2045? —soltó la pregunta el Conde

—Son las más extrañas. No hay evidencia de población. Todo está vacío, y los edificios se ven un tanto invadidos por vegetación.

—¿Significa eso que en el futuro cambiamos de capital? —aventuró a decir el Conde.

—No. Lo que eso indica es que, en algún punto entre 2025 y 2045, ocurrió algún desastre —señaló la Duquesa.

—Esa no sería una buena noticia. Doctor Kairós, haga investigaciones diez años más en el futuro, en 2055, y otras, digamos, en 2032. Tenemos que averiguar en qué punto quedó desierta la capital y, en especial, las causas. —ordenó el General.

—No será tan fácil hacerlo. El cronoscopio consume bastante energía. Nos tomará meses, incluso años, recolectar y analizar esa evidencia.

—Ya veo por dónde va el asunto. Querida, prepara tu colección de diamantes para desvelar ese misterio tan intrigante —apuntó, con una sonrisa sarcástica, el Conde.




Este relato participa en la convocatoria de "Cada Jueves, un Relato", organizada esta semana por Neogéminis.

Tema: "Tic Tac Tic Tac". Escribe un relato en el que se aluda al tiempo.

Consulta los detalles de la convocatoria  en este enlace y

otras participaciones en este otro.

La cura



— Siempre me he preguntado acerca de la identidad de la paciente de la unidad 731 —dijo la enfermera Ada Simula, mientras acomodaba su hermosa cabellera azabache.  

— ¿Te refieres a la mujer que lleva más años en coma profundo que nosotras trabajando en este hospital? —respondió la enfermera Zaida Escualor, una bella mujer de cabellera larga y oscura.  

— Esa misma.  

— Poco se sabe. Dicen que fue una actriz, muy conocida por interpretar en televisión el encierro de la Diosa en la luna de Mimas.  

— Oh, ¿entonces es la misma que hizo de esposa de Carbonell en la serie dedicada a su hija?  

— Es correcto, ella interpretó ambos papeles.  

— ¿Y qué le ocurrió? ¿Por qué cayó en coma?  

— Eso es incierto, solo hay rumores.  

— Cuéntame alguno.  

— Parece que nunca pudo superar el hecho de que su personaje fue cancelado.  

— Eso es lo raro. Recuerdo que lo hacía muy bien como la esposa de Carbonell.  

— Era tan exitosa que atrajo la envidia de muchos. Según dicen, la protagonista del programa la vio como una rival muy fuerte, se quejó ante los productores y, por eso, terminaron eliminando su participación en el show.  

— Entiendo. Debió haber sido muy difícil de digerir saber que ya no podría trabajar, siendo su desempeño de la más alta calidad. Ahora bien, ¿sabes por qué el hospital la mantiene con vida? Podrían desconectarla y dejarla descansar en paz.  

— Silencio, chica. Esa paciente es muy valiosa.  

— ¿Valiosa? ¿Para quién?  

— Escúchame bien: ella es muy importante porque es la base para crear “la cura” que tanto buscan los científicos y médicos de este hospital.  

— ¿"La cura" de qué?  

— Calla, niña. Estás muy preguntona hoy y hay cosas que no debes saber.  

— No pensé que estuviera indagando algo indebido. Explícame lo de "la cura".  

— Esta paciente tiene en sus venas los anticuerpos que pueden convertir a los personajes creados por inteligencia artificial en seres humanos comunes y corrientes.  

— Pues eso suena como una buena noticia. Ya parece que más del 25 % de las personas que uno ve en las calles fueron generadas con alguna de esas inteligencias.  

— No es tan simple como crees. Muchos de los "artis" no están dispuestos a ponerse la vacuna, y también hay grupos radicales que quieren eliminar a nuestra paciente para evitar que la cura sea desarrollada.  

— ¿Y por eso estamos aquí?  

— ¿Qué comes que adivinas? Nosotras somos la última línea de defensa de esa pobre mujer. Debemos protegerla con nuestras vidas, si es necesario.  

— Ella me agrada. Da por hecho que haré todo lo que esté a mi alcance para que siga viva.  

— No esperaba menos de ti.  

===

La hija de Carbonell, 1 parte

Enfermeras

Encuentro en Mimas

Meta Complot



La intrépida pareja policial fue citada por una misteriosa mujer en una de las salas secretas del rascacielos principal de Industrias Mengele, en la unidad 731, situada en el último piso del edificio. Mediante un código secreto, abrieron la puerta para encontrar una mesa donde ya estaban sentadas varias personas.  

—Inspectora Kiara, Detective Joe, pasen, los estábamos esperando —anunció la mujer que los había invitado.  

—¡Oh!, eres tú, Bastet —respondió Kiara con gesto malhumorado mientras tomaban asiento—. Espero que sea algo realmente importante.  

—Sí que lo es. Se trata de un asunto muy grave —indicó Bastet con gesto solemne—. Ahora que estamos aquí todos los necesarios, procederé con las presentaciones. Tal vez algunos de ustedes ya se conocen, o tal vez no, pero sepan que he reunido a las mentes más brillantes del mundo para resolver un misterio que me inquieta desde hace tiempo. Tenemos aquí a los famosos Kiara y Joe. También al Doctor Polansky, en representación del conglomerado farmacéutico Moreau; a Carlo, miembro de los coloquios de la Sociedad MonteReal; y a la pareja de agentes del gobierno: la peliazul es la Espía 13, y la peliverde, la Espía 15. Dicho esto, vamos al tema que me preocupa.  

—Como todos saben, soy la cabeza principal del Sindicato Editorial y, por tanto, la información que voy a compartir es de gran importancia. Quizás algunos ya lo sepan, otros tal vez no, pero quiero que haya consenso sobre lo que voy a declarar —Bastet hizo una breve pausa, mirando a cada uno para evaluar sus semblantes antes de continuar—. Es claro que todos los aquí presentes entendemos que somos personajes de un blog, ¿cierto?  

—Perdóname, Bastet, pero si esta es otra de tus absurdas charadas, Joe y yo nos retiramos de inmediato. Sabes que no me interesa ese tipo de charla mística que sueles escupir. Ya convocarnos a un cónclave clandestino para largar esos discursos insoportables de "trascendencia espiritual" es la gota que colma el vaso. Vuelve a tu luna de Cronos, de donde nunca debiste salir. Estás loca de atar.  

—Sabía que ibas a reaccionar así, y vine preparada —respondió Bastet con expresión optimista.  

—Escucha, tú sabes bien que Joe y yo resolvemos casos de crímenes, robos, asesinatos… lo paranormal no es lo nuestro. Si quieres hablar de eso, busca a otros detectives.  

—Lo que Bastet dice es correcto —interrumpió la peliazul.  

—Bueno, lo que yo he escuchado es que somos simulados —indicó tímidamente Carlo, desviando la mirada como si hubiese dicho un disparate.  

—Uno de los experimentos de nuestra corporación consiste en darle bananas a un gorila que escribe en una antigua máquina Remington. Por lo general, las hojas son un montón de letras al azar sin sentido, pero a veces también logra escribir las obras completas de Lope de Vega —intervino el Doctor Polansky con rostro serio.  

—¿Y guardan los libros en la biblioteca de Borges? —replicó Kiara con ironía.  

—Esa biblioteca no existe —afirmó la Espía 13 en voz baja, dirigiéndose únicamente a su compañera.  

—Sí existe... pero con otro nombre —respondió discretamente la Espía 15.  

—¿Qué es todo esto? Parece una reunión de lunáticos escapados de un manicomio de opereta —protestó Joe.  

—Tu sidekick es muy gracioso, Kiara querida. Todo lo que han dicho, de una forma u otra, está relacionado con lo que he notado últimamente. Créanlo o no, es cierto: somos personajes metidos en las historias de un blog.  

—No me cuesta asimilar el concepto —dijo la peliverde—. No veo el problema con ello.  

—Veo que comienza a haber sensatez aquí —declaró Bastet—. Para no extenderme, iré al grano: si bien todos somos personajes del blog, he notado que algunos de nosotros hemos sido sustituidos. En este grupo hay impostores.  

—¿A qué te refieres, Bastet? —preguntó Polansky, intrigado.  

—El autor del blog es quien nos da vida, pero he detectado personajes sin alma. Eso significa que entre nosotros hay algunos generados por inteligencia artificial.  

—Es exactamente lo que dije —reiteró Carlo.  

—Dijiste que éramos simulados, no generados con IA. Son conceptos distintos, aunque relacionados, ya que ambos requieren un ordenador de por medio —corrigió Bastet.  

—Entiendo el misterio —dijo Kiara—. La cuestión es: ¿cómo diferenciamos a los “reales” de los generados por IA?  

—Por eso te invité. Quizás, al ser tan escéptica y fría, tus cuestionamientos están libres de prejuicio. La respuesta es sencilla: los personajes generados por IA tienden a ser muy verbosos —replicó Bastet.  

No alcanzó a decir más, porque de la puerta del armario salió un hombre armado con un rifle desintegrador y disparó directamente hacia Bastet, reduciéndola a un polvillo muy fino.  

Los demás intentaron reaccionar, pero el hombre los amenazó con el rifle y dijo:  

—Soy el Inquisidor Rosado. Estoy contratado por el Tintero de Oro. Bastet estaba en lo correcto, pero no todo es blanco o negro: hay grises. El autor del blog es el gorila entrenado por Moreau, implantado con chips de inteligencia artificial. Todos aquí somos mitad IA, mitad azar, excepto Bastet, que era escrita sin ayudas tecnólogicas.  

—¿Y por qué la ejecutaste? —interrogó Joe.  

—Lo que sabía era demasiado peligroso. Imaginen decirle a toda la humanidad que son seres ilusorios, productos de un capricho algorithmico. Habría suicidios masivos. Por el bien de la paz mundial, esto no debe saberse.  

Y antes de que pudieran reaccionar, el asesino se apuntó con el rifle y se autodesintegró, dejando a los presentes bien pasmados. Sin saber si reír o llorar, huyeron en desbandada. Unos decidieron pagar costosas terapias a fin de olvidar lo sucedido, otros fundaron o se unieron a oscuras sectas ciber virtuales y a los demás les perdí la pista.


CONCURSO DE RELATOS ed. XLIV, JOHN LE CARRÉ, EL JARDINERO FIEL

Ubervicaria

I. 

Unidad 731, Marte. 

La Ubervicaria de Colectiva Sororitas, Madame Ventalia de Escarmujo, se encontraba en una lujosa sala de espera. Estaba a punto de asistir a su audiencia con el Gran Concejo Editorial de Aragca. Sentía una mezcla de desdén y ansiedad, ya que debía presentarse ante "Los Once" para defender su caso.

Los Once eran diez delegados de diversas regiones del Imperio, con voz y voto. No obstante, los diez se subordinaban a la decisión final del Supremo Editor en caso de que alguna cuestión resultara especialmente complicada.

Cuando ingresó al Salón de Audiencias, le pareció un recinto bastante amplio. Los delegados estaban dispuestos en atrios elevados, cinco a la izquierda y cinco a la derecha.

La asistente de audiencias que la guiaba indicó a la Ubervicaria que se colocara en un pequeño cuadrado en el centro de la sala, equidistante de los atrios de los delegados. Frente a ella, observó un palco vacío ubicado varios metros por encima de toda la escena.

—Tiene usted la palabra, Ubervicaria —dijo uno de los delegados con un tono frío y carente de inflexión.

La Ubervicaria tuvo que aclararse la voz antes de hablar, ya que las circunstancias la hacían sentir como si estuviera compareciendo ante un tribunal acusador, lista para ser declarada culpable de un crimen atroz.

—Honorables miembros del Gran Concejo Editorial, comparezco ante ustedes porque vivimos tiempos muy inciertos que amenazan la estabilidad del Imperio. Si no se toman medidas urgentes y extremas, corremos el riesgo de desaparecer para siempre.

—El Imperio está en su mejor momento. Lo que dices es completamente ilógico —la interrumpió, visiblemente molesto, uno de los delegados.

—Es precisamente por eso que he solicitado esta audiencia. Si queremos preservar estos buenos tiempos, es necesario actuar de inmediato. Aunque hay prosperidad en todo el Imperio, también es cierto que el egoísmo ha comenzado a florecer en ciertos sectores. Una vez más, la sombra del crimen se cierne sobre nosotros.

—Ubervicaria, ahórrese los discursos. Indique claramente qué es lo que solicita de esta Asamblea.

—He venido a exigir justicia para una destacada miembro de Colectiva Sororitas.

— Colectiva Sororitas es una reliquia simbólica del pasado. Hoy en día no es más que una institución decorativa y obsoleta.

—Siempre que se descuida una institución como Colectiva Sororitas, el crimen se infiltra sutilmente en el Imperio.

—Ubervicaria, le recordamos ser explícita en su petición. Esta audiencia no puede prolongarse indefinidamente. ¿Qué desea? ¡Explíquese!

—Exijo justicia para Ada Escualor, una Hermana que fue asesinada en un callejón oscuro en circunstancias nunca aclaradas.

—Los eventos que menciona ocurrieron hace dos siglos, en un pasado remoto. Cualquier solicitud al respecto está fuera de nuestro alcance.

—Lo que pido es la resurrección de la Hermana Escualor. Nuestro mundo necesita una figura fuerte como ella para mantener el crimen bajo control.

—Lo que solicitas es absurdo e imposible. Desde que este Concejo existe, jamás se ha hecho una petición semejante.

—Me permito recordar al Gran Concejo que ha habido casos de resurrección en el pasado reciente, como el de Valeriano Sideral y Justicia Celeste, ambos paladines de renombre que aún sirven al Imperio. Todos saben que, si un personaje muere, siempre es posible resucitarlo, tal como ocurre en Aragca y otros lugares con villanos y héroes legendarios.

—La resurrección de esas personas fue una decisión directa de la corona. En el caso de Colectiva Sororitas, esta asamblea no encuentra motivos suficientes ni autoridad competente para resucitar a Escualor. Damos por concluida su audiencia, Ubervicaria Escarmujo.

—Un momento, no tan rápido, señores del Gran Concejo. Sabiendo que mi solicitud sería rechazada, recurro a esta asamblea como miembro de la casa Imperial. Todos saben que mi abuelo fue Virrey al servicio del Conde Valier.

—Esta asamblea no distingue entre un ciudadano común y uno con títulos nobiliarios. La dinastía Valier ya no existe, fue reemplazada por los Monteagudo, quienes a su vez fueron sustituidos por los Peñalumbría. Además, el título de Virrey no es hereditario ni de nobleza. Sin embargo, somos flexibles y justos, y en honor a su antepasado, esta asamblea convoca a sesión a "El Once", nuestra Suprema Editora.

En ese momento, sonó una fanfarria y, en el palco desocupado, apareció un grupo de porteadores ricamente ataviados, que transportaban en una litera romana una especie de sarcófago sofisticado. Detrás de ellos, caminaba una muchacha rubia vestida de manera sencilla.

—¡Todos de pie. Su señoría, la Suprema Editora del Imperio de Aragca! —anunció solemnemente uno de los delegados.

—Como es costumbre desde hace varias décadas, la Suprema Editora reposa en su sarcófago. Sin embargo, tenemos una intérprete que se encarga de la comunicación entre ella y esta honorable corte.

En ese momento, la joven rubia se adelantó y comenzó a torcer los ojos y hacer gestos como una médium invocando espíritus. Habló con una voz que sonaba como la de una hechicera anciana, lo cual incomodó tanto a los delegados como a la Ubervicaria.

—Conocí personalmente a Ada —empezó a decir la voz a través de la joven—. No puedo decir que fuéramos amigas íntimas, pero siempre la admiré. Me conmovió saber de su deceso, un evento que nunca se resolvió. Sin embargo, eso no justifica que podamos resucitarla. Tengo aquí el contrato que ella misma firmó, en el cual expresa su deseo de no ser resucitada bajo ninguna circunstancia. Debemos respetar su voluntad. ¡Es la Ley!.

Volvió a sonar la fanfarria y todo el cortejo se retiró tan rápidamente como había aparecido.

—¡La Editora Suprema ha hablado! —anunció uno de los delegados.

—¡La Editora Suprema ha hablado! —respondieron al unísono los demás, como si se tratara de una letanía.

—Ubervicaria, nieta del Virrey Valier. Su solicitud ha sido denegada.

Dicho esto, los delegados comenzaron a retirarse, dejando a Madame Ventalia de Escarmujo completamente sola. Ella también se dispuso a abandonar el salón, roja de furia.

II.

De vuelta en la Tierra, en el Castillo de la Colectiva Sororitas, en una de las cámaras secretas, la Ubervicaria habla en voz baja con una mujer misteriosa.

—¿Crees que El Concejo se tragó toda esa parodia de la resurrección?

—No lo sé, Hermana, pero de todos modos es irrelevante. Hemos confirmado nuestras sospechas.

—¿Detectaste su punto débil?

—Pudimos acercarnos lo suficiente a la Chica Rubia. Yo llevaba un disruptor de alta frecuencia, que operado a corta distancia, como en el Salón de Audiencias, me permitió notar una breve interrupción, apenas perceptible a simple vista.

—¿Entonces la rubia es un holograma, como habíamos predicho?

—Exactamente, no hay espacio para más dudas.

—Debemos separarla del sarcófago si queremos tener éxito.

—Por favor, procede con la siguiente fase del plan. Pero recuerda que, en el pasado, ideas similares costaron la vida a varias Hermanas, algunas de ellas extremadamente hábiles en su oficio.

—Tendré el mayor cuidado, Hermana Ubervicaria.

Enfermeras

Relatos del Jueves

Neogéminis nos convoca este jueves 1 de Agosto del 2024 a escribir una historia basada en algo que uno escucho, algo que ALGUNA VEZ ALGUIEN ME CONTÓ. Para ver todos los detalles y otros relatos, seguir el enlace.


.

— ¿Cuántos años lleva en coma la paciente de la unidad 731? — preguntó la enfermera Genene Toppan.

— La verdad no lo sé, pero alguna vez alguien me contó algunas cosas bastante raras sobre ella — respondió la Jefe de turno, Madame Waltraud Mayer.

— Me da curiosidad, ¿qué y quién te contó?

— No te diré quien, porque es algo que he escuchado a varias personas entre médicos, enfermeras y personal del aseo.

— Entiendo, pero ¿si me dirás el "Que"?

— Es una historia que nunca he creído, se dice que la mujer en cuestión fue practicante de magia negra y de otros colores también.

— ¡Vaya! Eso yo no lo sabía. Había escuchado que era una pianista o algo así, ¿Cómo es que quedo en coma?

— A eso voy, calla y escucha: parece ser que un antiguo amante fue la causa de que la dama haya quedado así postrada, inválida y en coma profundo.

— Bueno, si a eso vamos, ese es el motivo por el cual nunca trato mal a mis novios.

— No es una mala práctica; sin embargo, se dice que dicho novio alguna vez vino aquí al hospital a completar su faena.

— Pobrecilla, ese tal novio debe ser un patán muy ruin.

— Es posible, pero son meros rumores, no hay forma de comprobar de que eso del novio sea cierto, la dama jamás recibe visitas de familiares o amigos.

— ¿Está ella así sola y abandonada en la vida?

— Así parece, únicamente los dueños del hospital la mantienen con vida por alguna razón que desconozco.

— Vaya, resulto ser una completa caja de sorpresas la misteriosa paciente.

— A mí personalmente no me agrada cuidarla, procuro evitar esa habitación.

—Iba a decir lo mismo, esa mujer a pesar de estar en un estado catastrófico emana una especie de energía muy incómoda.

—Si a veces me da ganas de desconectarla.

—A mí tampoco me faltan motivos para hacerlo.

—¿Sabes una cosa? La próxima vez  —susurró— trata de no hablar de ella. Nunca se sabe quién está escuchando.



El Movimiento Toledo

Usualmente, cuando se logra escapar de un incidente similar al de la Mansión de la Condesa, entra en operación un complejo protocolo de seguridad conocido como: "El Movimiento Toledo", Cada fase del protocolo tiene un propósito claro: evadir, ocultar, y reorganizarse.

— Queridas, prepárense porque de acuerdo a las ordenanzas tenemos que ejecutar la primera fase de un M.T. — anuncio en tono grave Boris.

— Muy bien — replicó Doris — de acuerdo con nuestra posición en el GPS tenemos 8 diferentes lugares para escoger, por favor Ada di un número entre el 1 y el 7

— Cuatro

— Boris, la cuatro es cerca de aquí, es un puente, allí debe haber otro vehículo oculto tras unos matorrales, debemos dejar este en ese lugar y cambiar de transporte en menos de 20 segundos.

Boris manejó hábilmente hasta el sitio y con celeridad y destreza los tres detectives hicieron el cambio de vehículo. Probablemente de acuerdo con el Protocolo hicieron la misma maniobra unas dos o tres veces, de modo que se pudiera despistar a cualquiera que los estuviera siguiendo.

— Ahora tenemos que elegir una "case de seguridad" — volvió a indicar Boris

— Seis — anticipo Ada antes de que Doris indicara el número de posibles casas hacia las cuales dirigirse

— La “seis” es una habitación en un conjunto residencial, es el apartamento 863 del edificio Los Alcázares de la Calle Olivos

Cuando llegaron al edificio dejaron el auto estacionado, entraron, tomaron el ascensor y se dirigieron al 863, que en la puerta tenía una chapa electrónica. Boris diligentemente ingreso la clave y entraron.

El apartamento era un lugar sobrio, pocos muebles, cualquiera que entrara, pensaría que allí viviría una pareja joven recién casada.

Ada aprovechó para cambiarse de ropa, guardo en una bolsa plástica los vestidos de Arlequín que le dieron en la Mansión de la Condesa y aprovecho para tinturarse el cabello de Rojo.

No estuvieron más de 30 minutos. Salieron del edificio y se montaron en otro vehículo que estaba estacionado.

Probablemente otro agente tomaría el auto en donde ellos llegaron y lo llevaría hasta algún otro lugar.

— El M.T. dice que tenemos que comunicarnos con un oficial superior dentro de una "instalación adecuada", hay 4 cerca de este lugar — masculló Boris

— ¡Dos! — dijo esta vez Doris con entusiasmo

La dos es un complejo militar a unas siete leguas de aquí, se trata de la unidad 731 — replicó Boris que continuo manejando el auto siguiendo las instrucciones de el GPS para llegar a la ubicación. 

Lo primero que vieron fue una valla alta, que finalizaba con alambre de púa, claramente se entendía que sea quien fuere el propietario del terreno, no quería que nadie entrara sin permiso. Se dirigieron a la entrada, que estaba custodiada por varios guardias armados, vestidos con uniformes militares. Presentaron sus credenciales. Uno de los guardias uso un radio, intercambio instrucciones con alguien y autorizo la entrada de los tres detectives.

— Vayan hacia la bodega 23 — les indicó el guardia

La bodega 23 era una especie de casucha que destacaba entre varias colosales barracas y hangares debido a su presentación modesta.

Entraron a la casucha, en donde había tan solo la puerta de un ascensor, o mejor dicho un descensor, había 22 pisos hacia abajo para escoger, Boris presiono al azar cualquier botón, esta vez el número 16.

El "descensor" se detuvo en el piso indicado, abrió la puerta y el trío vio lo mismo que se vería en cualquier local de oficinas modernas: Un pabellón de múltiples puertas a lado y lado.

La mayoría de puertas tenían números para identificar la oficina, aunque habían algunas que en vez de números tenían un letrero como "Dr. Russell", "Amor" o "Sección Violeta", los tres caminaron intrigados por el pabellón, Ada vio una que decía: "Mimas", propuso entrar allí, pero Boris indico que de acuerdo al M.T. se debería escoger cualquier oficina que tuviera un número, de modo que se pararon por algún motivo en frente de la 37. Para abrir la puerta había que digitar una larga clave en la chapa electrónica. Cada uno de ellos sabía 4 números de los doce. Los ingresaron en orden primero Boris, luego Doris y por último Ada. La puerta sin dar mayor problema abrió. 

Aun en la oscuridad se podía percibir que era una sala de juntas que tenía básicamente una mesa y varias sillas. Ada encendió la luz y pudieron ver que el cuarto no estaba vacío. 

— Llegan tarde, ya van 15 minutos de atraso — anunció Carbonell —  tenemos que ponderar todos los graves eventos que ocurrieron esta noche, entramos en fase Rojo-Naranja, pasen, tomen asiento y pónganse cómodos que lo que viene es de suma importancia.


Capítulos anteriores:

Sueños de Detective

Expediente 37

— ¿Interrumpo?

— Por supuesto que no, Jefe Cheng. Por favor tome asiento

— Ada querida, rara vez te veo aquí en la cafetería, te vi sola y noto en ti cierto gesto de preocupación

— Es verdad, estoy en medio de un caso muy complicado y no he podido resolver nada, cada que encuentro una pista nueva, descubro que me adentra más y más en un laberinto de absurdas complicaciones

— Bueno, así es este oficio, la investigación policial no siempre consigue resolver todos los crímenes y misterios, y aquellos que si se logran solucionar tardan a veces años y emplean bastante personal

— No es como en las películas o los libros de detectives, en donde el Inspector Hércules Poirot encuentra una colilla de cigarrillo encendida en el piso y de ese modo deduce que el asesino debió haber sido el enano de Brooklyn, ya que normalmente para un hombre de más de 6 pies, al caer al piso, la llama debió haber consumido todo el cigarro

— Te entiendo perfectamente

— A veces desearía que las cosas no fueran tan difíciles

— Existe una manera de resolver cualquier misterio

— No te entiendo, ¿qué tratas de insinuar?

— Lo siento, querida, no debí haber dicho eso

— Pero lo dijiste, ya me tienes intrigada

— ¿Has escuchado alguna vez algo así como el "Expediente clasificado número 37"?

— Jamás en mi vida he escuchado tal cosa

— Muy bien, existe una sección de la Agencia Estatal de Inteligencia llamada la Unidad 731, en donde se almacenan toda clase de incidentes inexplicables

— ¿Cómo unos Archivos-X?

— No exactamente, más bien como la bodega que aparece al final de la película de Indiana Jones

— Y el número 37 es una de las tantas cajas arrumadas en un lugar secreto

— Bingo

— Pues de nada sirve porque ese tema es solo comidilla de lunáticos y conspira-sionistas

— Más o menos aciertas, pero no te hubiera dicho yo esto si no fuera porque trabajé directamente en el dichoso Expediente 37

— Ok, te sigo, cuéntalo todo de una buena vez, sin rodeos

— Ese caso es un diario de investigación científica de un tal Vizconde Bathory, escrito a principios del siglo XX, en donde describe como construyó una máquina que le permitía proyectar su conciencia fuera del cuerpo

— ¿Máquina?

— La llamó "Retroproyector Neurofásico"

— No me dice nada el nombre

— A mí tampoco, pero básicamente el artefacto le permitía al tal Vizconde hacer una proyección de su mente fuera del cuerpo. Y esa proyección podía recorrer el castillo que él habitaba, digamos de la misma manera que lo haría un fantasma

— Pues eso es fantástico, ¿cómo es que no tenemos esa máquina en uso para resolver nuestros casos? Con algo así podría uno proyectarse directamente en la guarida de cualquier ladrón y averiguar los detalles exactos de sus crímenes

— Es posible, pero parece que al Vizconde se le salió de control su invención

— ¿Cómo fue eso?

— Como ya te he dicho, El Vizconde creía que estaba haciendo una proyección de su conciencia de una manera muy similar a como sería una alma descarnada o fantasma, si así lo quieres, de modo que al apagar la máquina la proyección simplemente desaparecía, pero a la postre descubrió que en realidad la máquina estaba haciendo copias de su propia mente

— Entiendo, si yo usara la dichosa máquina, toda mi conciencia quedaría copiada y flotando a la deriva sin un cuerpo

— Precisamente querida Ada

— Y debido a ello, el Vizconde decidió destruir el "Proyector Astral"

— "Retroproyector Neurofásico", para ser precisos. Pero lo cierto es que no lo destruyó

— ¿Qué?

— La máquina aún existe, aunque está desarmada y cada una de sus partes ha sido enviada a diferentes localizaciones alrededor del mundo, para evitar su uso

— Pero dices que dejo un diario, de seguro allí se encuentran los planos para rehacer la máquina

— Al diario le faltan ciertas páginas clave, el Vizconde fue muy cuidadoso en ello, parece quería evitar a toda costa que alguien tratara de copiarle su invento.

— ¿Y qué ocurrió con las “proyecciones” del Vizconde?

— No sabemos, lo único que podemos especular es que quedaron "flotando", viviendo entre nosotros como fantasmas sin sabana

— Lo que me has dicho parece que es una tecnología fascinante, quizás el Vizconde no previo exactamente las consecuencias de sus investigaciones, pero nosotros sabiendo ello y ya con los recursos que ofrece el siglo XXI, deberíamos intentar de nuevo construir un artefacto similar para ponerlo al servicio de la humanidad

— Mi bella Ada, siempre tan aguda pero ingenua a la vez. Dime ¿qué te hace pensar que el Gobierno no ha intentado de nuevo reconstruir esa máquina infernal?

— ¿Insinúas que tenemos un nuevo modelo de lo que descubrió el Vizconde?

— Eres detective, ¿no?, hay tienes un caso a investigar o tómalo como un simple rumor de cafetería policial

— Mi tiempo de almuerzo ha terminado, pero gracias por la info

— Una cosa más ... Detective Ada Escualor

— Ya lo sé de memoria: Negarás que esta conversación tuvo lugar

— ¡BINGO!

---
---

Georgina



La dama no tuvo complicaciones para ingresar al edificio de la corporación Ischii por entre una de las ventanas de los pisos más altos que había quedado mal cerrada, sus habilidades casi felinas le permitieron colarse al amparo de la noche. Sabía muy bien a donde dirigirse, aunque no requería luz para moverse dentro de la intrincada red de pasillos, tenía a mano y prendida una linterna de pilas de baja intensidad. Se detuvo ante una puerta que abrió con la ayuda de una ganzúa de cerrajero profesional. Se trataba de la bodega destinada al archivo de expedientes. La mujer-gato se dirigió sin vacilar al cajón marcado con la letra G. Lo abrió y buscó con agilidad  un cartapacio en especial. Lo ojeó rápidamente y escogió una hoja escrita a mano por ambos lados. Con ayuda de la luz de la linterna se dispuso a leerla, era una carta bastante vieja fechada en mayo de 2025:

Si fuéramos personajes literarios, yo sería para ti lo que Moriarty fue para Holmes, pero tú te empeñaste en convertirnos en Romeo y Julieta. Desde el mismo instante en que nos conocimos sé que te diste cuenta de que yo era una impostora. Y no esperaba menos de ti. Solo las mentes más grandiosas nos emparejamos de ese modo.

Y aun sabiendo que yo había intentado asesinar a tu novia, te empecinaste en mantenerme como tu amante, porque al comparar te diste cuenta de cuál de las dos era más mujer que la otra.

Y admito que fuiste bastante bueno en tus maquinaciones, por casi cinco años mantuviste en secreto de todos lo nuestro. Hasta que me traicionaste y me tendiste una trampa para que me encerraran. Bravo don héroe pírrico.

Lo que no calculaste es que una mente maestra como la mía nunca está sola, tengo aliados. 

Desde que tengo recuerdos soy consciente que yo era especial, me sabía que era superior a la masa de gente mediocre. Y admitámoslo cuando aparece un verdadero genio en el mundo, se aparece para cambiarlo todo. La sociedad actual vive enferma, por eso me hice asesina, fui tan buena en ello que llegue a ser parte de la más alta Jerarquía del Sindicato del Crimen.

Todo lo que te ha pasado a ti en tu carrera policial, todos esos casos que resolviste exitosamente fueron creación mía. Siempre estuve detrás manipulando las cuerdas de tu vida.

No soy una asesina cualquiera, fui yo la que una década atrás mato a los tres jueces del reality, ¿te acuerdas de eso? Yo me disfracé de payaso y los envenené a todos. Fue el caso que te catapulto a la fama y el éxito. Y desde el inicio siempre supiste que era yo, porque el crimen llevaba mi firma personal.

Tener poder corrompe, pero aun así como humana perfecta también supe controlar eso, tú y tu noviecita de pacotilla están vivos porque así lo he decidido. 

Decisión que me trajo problemas también con las grandes cabezas de la mafia y el crimen. Ahora soy conocida como la asesina que en vez de matar a su víctima se enamoró de ella. No está mal. No estoy en este mundo para complacer a los buenos, ni para complacer a los malos. Estoy para complacerme a mí misma. Estoy por encima de la sociedad, por encima de la humanidad.

Y en cierto modo, si te asesine. Asesine tu futuro. Si yo no hubiera intervenido, te hubieras casado con mi hija (mi hija adoptiva, por supuesto, Ja Ja), pero aparecí yo y supiste que era una hembra en todo sentido.

¿Y quién sabe? El león siempre devora a la gacela. Quizás un día yo aparezca disfrazada de monja o de anciana o de buzón de correo. Será lo último que vas a ver. Aún hay un precio por tu cabeza y nunca he permitido que un colega medio astuto se lleve ese honor. Eres mío, me perteneces nene. Y es mejor que sepas que no morirás de viejo ni de muerte natural

Te quiero y espero verte pronto

Georgina

Para siempre tu amorosa archienemiga


Mientras leía el absurdo texto, la mujer-gato sin darse cuenta había derramado una ligera lágrima por el ojo izquierdo.

Ojeó otros documentos del expediente: fotos de gente descuartizada o despellejada, incluso había otra carta de respuesta firmada por Carbonell, escrita con la misma tinta y letra, dibujos realistas de alta calidad y muy coloridos de Georgina vestida como payaso, pianista dando un concierto en las lunas de Saturno, locutora de radio, bailarina de ballet, gitana o como marioneta de ventrílocuo;  varios exámenes médicos y otra de las hojas era una ficha técnica de datos que decía:


Nombre: Desconocido  Apellidos: Desconocidos   

Edad: Indeterminada Sexo: Femenino

Estatura: 1.77cm Peso: 65 Kg

Alias: Georgina 

Profesión/Oficio/Habilidades: Clavicembalista

Diagnóstico: Paciente con síntomas de psicosis y megalomanía

Internada por sesenta días y dada de alta

Paradero: U-731


Firmado: Dra. Zaida Orwell                                      



La mujer-gato también revisó el cajón marcado con la letra O y descubrió que no existía rastro de esa doctora. Le pareció extraño, pero tomo nota mental, obviamente estaba siguiendo la pista a una persona muy desequilibrada, pues la gente que odia al mundo resulta en extremo peligrosa. Tomó fotos de los documentos con un teléfono celular. Volvió a acomodar todo de nuevo como estaba. Y sin hacer gesto alguno salió del edificio tal cual entró. Había descubierto información vital que se podía usar en el futuro. En su mente ya tenía un plan de acción a seguir. Y algunas lágrimas más le inundaron caprichosamente los ojos.

====

Capitulo anterior: La Suegra



Relato participante en el concurso tintero de oro. La conjura de los necios









Credito imagenes: Tomadas directamente del celu de la mujer-gato

La Unidad 731



Siendo muy joven, el cadete Carbonell fue escogido por los servicios secretos de Aragca para participar en un programa de Espionaje y convertirse en Agente Secreto. La Elite había visto con buenos ojos el extraordinario desempeñó que tuvo Carbonell en la Academia Militar. El Jefe Cheng fue la persona encargada de adiestrar en las artes secretas de la intriga y el asesinato al joven héroe.

Cheng lo llevo a unas instalaciones en el desierto de Aragca en donde durante varios meses lo entrenaron en manejo de armas, combate cuerpo a cuerpo, técnicas del disfraz,  investigación y detectivismo y sobre todo el entrenamiento consistía en convertir a Carbonell en una máquina de muerte al servicio de la Corona.

Carbonell fue excelente en todo lo que se le indicaba e instruía, fue en esa etapa en la que Cheng le dijo: "Ahora si comienza lo difícil, en la fase 2 habrá entrenamiento con robots, de ese modo al igual que en WestWold con Yul Brynner, tendrás oportunidad de eliminar al malo sin riesgo y practicar cuanta teoría te hemos enseñado. Pasa mañana temprano a la Unidad 731".

Y así fue, Carbonell a eso de las 6:00am, llego a la puerta marcada con el número 731, golpeo con los nudillos y escucho la voz de Cheng que dijo con tono serio y autoritario — ¡Pase! 

El cuarto era pequeño, había una mesa, con dos sillas frente a frente y una de ellas estaba ocupada, al principio pensó que era Cheng, pero luego vio que se trataba de un desconocido. Carbonell tomó su puesto en frente del otro hombre, fue cuando noto que en la mesa habían dos sobres.

Se escuchó de nuevo, la voz de Cheng, por un altoparlante en el techo, que decía: —Caballeros, abran y lean las instrucciones que están en el sobre al frente de cada uno de ustedes.

Carbonell, tomo su sobre, lo abrió y saco una hoja de papel que decía:


EJECUTE A LA PERSONA EN FRENTE SUYO


Sin pensarlo dos veces, cada uno ellos salto a destrozar sin clemencia al otro. Carbonell de un certero y fuerte puñetazo directo a la quijada, logro aturdir a su oponente, circunstancia que aprovecho para aplicarle una llave de lucha para partirle el cuello como si se tratará de una cabra tuberculosa.

— Bravo, Carbonell. Por favor salga del cuarto — Volvió a indicar la voz del parlante

Cuando Carbonell cruzo de nuevo la puerta, vio la figura de Cheng, este se aproximó y le dijo: —Excelente, has sido promovido al cargo de Teniente.

— No fue nada difícil — replico el joven Carbonell, dándose aires de superioridad   — es fácil hacer el trabajo si han puesto un robot que se programó para hacerme ver como el héroe.

 — Oh Carbonell — contesto Cheng — aún no entramos a fase 2 de tu entrenamiento,  ¿De dónde sacas la idea de que el otro chico era un robot?


Participacion fuera de Concurso para el Tintero de Oro: Homenaje a Philip K. Dick

Admirador Secreto - Relatos Jueveros



Las tardes de jueves eran especiales, era el día en que el Alcaide de la cárcel, el Doctor Chulferga, solía proyectar una película a los presos del pabellón conocido informalmente por los internos como: "El Frenocomio", La cárcel de la cárcel. Aunque oficialmente solo tenía el seco nombre de Unidad 731. 

Esta era una instalación especial dentro de la cárcel distrital, para mantener a los delincuentes más peligrosos del país, sicópatas, asesinos seriales, dementes, espías y traidores. Y el preso más temido de todos era Dideriti Hadad. Del cual se decía tenía poderes místicos y sobrenaturales, pues solía entrar y salir de su celda a voluntad y dar paseos informales por toda la prisión, como Pedro por su casa, sin que nadie pudiera detenerlo. Sin embargo, nunca intento fugarse del penal, usualmente siempre volvía a su celda antes de la madrugada.

Ese día Hadad estaba enojado, los noticieros locales anunciaron que el  famoso director de cine, Cecil B. Capra, había contratado a la actriz Zelara, prácticamente una desconocida, para interpretar a Ada Esculi en la película "Sueños de Detective". Inicialmente, se había anunciado que la famosa Regina Clámor tendría el protagónico.

Temprano a la mañana siguiente hubo una algarabía tremenda en la Unidad 731, Hadad había desaparecido, en su lugar en la celda se encontraba atado, amordazado y desnudo el cadáver de Zelara, al cual le habían escrito con sangre en el torso: "¿Reina del Grito?". Los demás presos estaban aterrorizados. Los guardias corrían en todas las direcciones como gallinas sin cabeza. 

Sabían que apenas el Doctor Chulferga se enterara de lo ocurrido sangre inocente correría. El capitán de la guardia; sin embargo, hizo de tripas corazón, y tomo el teléfono para avisar al legendario Alcaide.

En casa del Doctor, el teléfono sonaba, la mano de Chulferga estaba a punto de levantar el sofisticado celular, cuando se escuchó la palabra:

- ¡Corten!

El Director, Quique Joso, se dirigió al actor que interpretaba a Chulferga y le dijo en tono amistoso: "En esta escena tienes que poner cara de póker. Escuchas al guardia, cuelgas el teléfono y de inmediato marcas el número del Inspector Carbonell. No hay diálogos en esa escena y es el único primer plano que tiene tu personaje en toda la película. Cerramos enfocando la pantalla del aparato, para que la audiencia vea claramente el nombre de a quien llamaste. ¿Crees que puedas hacerlo bien al menos una sola vez?".


CAST

Ulises Lestrade  ...... Dr. Chulferga

Hector Scorzo ...... Hadad

Mimi Abril ..... Zelara/Ada Esculi

Regina Clámor ..... Herself

Quique Joso ...... El Director

La Facción Fantaso ...... Los Presos

Mara Laira ...... Guardia 1

Duality ............ Guardia 2

Octavia ............ Guardia 3

Anita Zinc ........ Guardia 4

Hugo Carranza ....... Carbonell

Demiurgo de Hurlingham ...... Capitán de Guardia


Credito Imagen: Mimi Abril en el papel de Zelara interpretando a Ada Esculi


Relato participante en la convocatoria de los Relatos Jueveros, esta semana a cargo del Demiurgo de Hurlingham: Otros personajes del Maraverso

Powered by Blogger.

Popular Posts

Recent Comments

Similar Blogs: