Marifelita propone el siguiente reto para "Cada Jueves un Relato": "Elegir una imagen que inspire un relato para el tema de Mujeres en la Guerra". Ver todos los detalles siguiendo este enlace.
He tomado la imagen de las enfermeras para contar la historia de una de ellas.
Ypres, 1915.
La alianza de tropas provenientes de Inglaterra y Francia había lanzado un ataque feroz contra el ejército alemán, algo nunca antes visto en la historia humana.
Hans, un soldado de apenas 21 años, había recibido una herida de considerable gravedad en una de sus piernas. Se podría decir que tuvo suerte, pues muchos murieron ese día y otros quedaron espantosamente heridos, y en pocas horas también se sumarían a las bajas. Sin embargo, no todo era color de rosa para Hans. Había sido asignado a los cuidados del Hauptfeldwebel Zaida Rottweiller, Jefe de Enfermeras. Sus compañeros lo miraban con melancolía, con caras sombrías. Los soldados que lo llevaron en una camilla lo dejaron en la "enfermería": una especie de oscuro cuartillo cavado en un rincón alejado en la trinchera. Le dieron una última mirada, giraron la camilla para dejarlo en el piso y salieron del lugar como si hubieran visto al demonio.
Lo único que acertó a ver el confundido Hans fue un montón de baldes donde estaban tiradas diferentes partes humanas, en especial brazos y piernas. Quedó tan horrorizado con aquella vista que apenas si notó que se acercaba una silueta con claras curvas femeninas. Se trataba de una hermosa mujer rubia, no muy alta; en la mano derecha llevaba un serrucho y en la otra una lámpara de aceite.
—No te asustes, muchacho, voy a salvarte la vida —dijo—. Cortaré debajo de la rodilla, de modo que una buena prótesis hecha por un carpintero hábil ajuste a la perfección. Aquellos que sanan completos son reenviados de nuevo al frente, donde seguirán viendo y cometiendo atrocidades. Te sacaré de esa pesadilla. En un par de meses estarás de vuelta en casa. Tu estadía conmigo solo será cosa de tres o cinco minutos, ..., dependiendo de cuán duros sean tus huesos.
Cuando la enfermera Rottweiller acercó la lámpara para ver mejor a su paciente y así realizar su faena, se quedó por un instante quieta.
—Eres de rostro bello, mereces una vida mucho mejor que la de estar mutilado. Te cuidaré personalmente, aunque ello signifique dejarte listo para que vuelvas a combatir.
Pasaron los días, no muchos, y bajo los cuidados de la misteriosa enfermera, Hans se recuperó, quedando como nuevo. Incluso logró trabar más que una amistad con ella.
—Hoy es el día en que debes volver al combate, soldado —le dijo con aire serio y solemne la enfermera.
—Lo sé, amor, y por ello te compuse un poema. Míralo, aquí está.
Zaida lo miró y, mientras lo leía, dejó derramar algunas lágrimas.
Entusiasmado con la idea de escribir cuentos a fin de hacer catarsis y, de ese modo, liberar ciertas emociones positivas y negativas que llevaba reprimidas desde hacía varias décadas, decidí dar un paso audaz y coloqué un pedido en Amazon para encargar seis personajes que servirían como actores en mis guiones y libretos. Según indicaba el anuncio, eran productos de la más sofisticada tecnología, impresos en 4D por una inteligencia artificial japonesa de última generación (Post-Turing Versions).
Los personajes venían completamente desnudos y calvos (de hecho, lampiños), sin maquillaje. Debido a ello, tuve que hacer un segundo pedido para adquirir los accesorios pertinentes que me permitieran personalizar mi compra. Yo quería vestidos de fantasía medieval o de ciencia ficción. Por ser objetos en alta demanda, esos estilos estaban completamente agotados y solo estarían disponibles hasta el próximo año. Como no deseaba esperar, adquirí lo que tenía menor demanda: disfraces circenses. Compré los vestidos de un ventrílocuo (que incluía, además, el muñeco de madera acompañante), la bailarina de ballet, un payaso, la adivina y también pude incluir los atuendos de dos detectives.
Al intentar vestir a los personajes, noté varias cosas curiosas que no había percibido al abrir la caja: todos tenían seis dedos en manos y pies, los detectives eran mucho más altos y fornidos, mientras que los villanos lucían más bien débiles, flacuchos o incluso medio deformes. Me dio rabia y estuve a punto de devolver todo, tanto los muñecos como los accesorios, pero decidí hacer la prueba y los usé para escribir un par de relatos. Me pareció que no quedaban mal, pero, ¡oh sorpresa!, cuando quise enviar un cuento al reto semanal de "La Sociedad de los Martes", lo rechazaron debido a que está prohibido utilizar cualquier tipo de creación con inteligencia artificial. Son tan estrictos que no se pueden emplear esas herramientas de modo alguno, ni en la escritura del relato, ni en el uso de imágenes, podcast o corrección ortográfica.
Para evitar más contratiempos, decidí reempacar todo, pero Amazon no aceptó la devolución, ya que al adquirirlos no había comprado la póliza de garantía extendida al momento de hacer el pedido, y sin dicho aditamento no se acepta retorno ni reembolso.
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Relato elaborado para la convocatoria Juevera del 22 de mayo 2025, a cargo de Neogeminis, cuya consigna principal indica:
Escribir un relato breve de ficción, ambientado en el circo, y en cuyo contenido aparezca al menos una situación surrealista que abra las puertas a la libre interpretación y al juego creativo.
Dicen las antiguas leyendas de Namcuan que a los quince años luego de varias visiones, Battuta Al-Masudi decidió emprender un viaje hacia el sur. Partió acompañado por una comitiva de once consejeros sabios, doscientos arqueros, treinta y cinco macrauquenias (o Dantonaltos), seis mamuts, un destacamento de soldados de a pie y en monturas menores, dirigidos por Capitanes de renombre, nobles guerreros que habían luchado en las guerras contra los Andirrianos.
En el camino, se unieron a la expedición otros príncipes que también habían escuchado el llamado de los dioses para explorar las tierras del sur. En la comitiva de uno de ellos viajaba don Gaspar de Altamira.
Cuando Al-Masudi llegó al punto más extremo de Surumbria, creyó haber cumplido con el mandato divino. Sin embargo, allí recibieron noticias, de parte del rey de esas tierras, de un pasaje aún más al sur hacia un imperio tan vasto como el Andirriano.
Sospechando que podía tratarse de una trampa surumbriana, la mitad del “Cortejo del Sur” —como se llamó entonces a la comitiva— decidió abandonar a Al-Masudi, regresando a sus tierras y esparciendo rumores de que los dioses lo habían castigado por buscar lo prohibido. Afirmaban que quienes osaban conocer lo oculto eran condenados a la esclavitud, la tortura y la muerte.
Sin mayor congoja, Al-Masudi continuó su viaje hacia el sur en busca de aquel imperio esplendoroso. Luego de varios años y peligros imprevistos, llegó a lo que hoy se conoce como Tlaxílotl, un reino cuyas gentes vivían con un lujo y esplendor comparables al de Naumcan de aquellos días. Allí supo que más al sur existía otro imperio, temido por los Tlaxílotl por su gran poder.
Atraído por la posibilidad de conocer tierras míticas, Al-Masudi prosiguió su marcha, convirtiéndose en el primer habitante de Merides en contemplar el gran imperio de Xolotlán, del cual ni las leyendas más antiguas de su pueblo tenían noticia.
El rey de Xolotlán acogió con agrado a Al-Masudi y escuchó con interés los relatos sobre los "hielos sagrados" del norte. Sus consejeros afirmaron que también al sur existían hielos, y que si el trayecto desde el norte hasta Xolotlán había tomado ocho años, otros tantos —o más— serían necesarios para alcanzar los hielos del sur, donde, decían, el mundo terminaba. Los sacerdotes advirtieron: “Los hielos del sur no son como los del norte”, pues más allá de las fronteras de Xolotlán al sur no había reyes ni imperios, sino tierras desoladas habitadas por pueblos salvajes.
Fue entonces cuando don Gaspar comenzó a concebir la idea de que el mundo era una sucesión de hielos y continentes alineados hacia el sur, tal vez infinitos. Tan entusiasmado quedó el rey que decidió organizar una expedición hacia el norte para conocer las tierras de sus visitantes. En la primavera de ese año, partieron desde la capital de Xolotlán dos expediciones en sentidos opuestos, dispuestas a explorar el mundo.
Los reportes recibidos en Xolotlán resultaron ser ciertos: Al-Masudi caminó durante cuatro años sin encontrar imperios, solo pequeñas tribus de hombres fieros, algunos amistosos, otros hostiles. En el quinto año llegó a los hielos y tierras de lobos. Los nativos le hablaron de un lugar aún más al sur donde el sol no se ocultaba durante medio año, lo cual sorprendió a la ya reducida comitiva de norteños muy mermada por el frío intenso. Llamo a ese continente como Altamarquia (el reino sin nombre). Don Gaspar comentó que lo mismo ocurría en los hielos sagrados de Namcuan, donde también había medio año de día perpetuo. Así, comenzaron a pensar que habían regresado a los hielos del norte, lo que implicaba que el mundo era cilíndrico.
Los sabios que acompañaban a Al-Masudi hicieron cálculos con reglas y compases, y concluyeron que, si su hipótesis era cierta, en cuatro años más podrían ver de nuevo las tierras de Namcuan.
Se dice que Al-Masudi efectivamente alcanzó el punto más extremo al sur, no durante la época de sol perpetuo, sino durante la noche total. Las bestias y los glaciares habían diezmado tanto a la comitiva que solo los más bravos conservaban la vida y la esperanza de volver a ver a sus familias en el ya lejano Namcuan.
Caminaron dos años más y llegaron a tierras sin hielo de las que no tenían noticia. Avanzaron por un mundo cálido y despoblado, donde encontraron tribus serias y distantes. La fauna era completamente desconocida, y los hombres montaban bestias jamás vistas en el norte. Al ver nuevamente signos de civilización, conocieron otros reinos más modestos que Namcuan o Surumbria, pero habitados por gente sabia, con otras leyendas, lenguas y creencias. Al-Masudi llamó a aquel continente “Copera”, o “el lugar donde se perdió Namcuan”.
Creyendo que jamás volvería a su tierra, abandonó la idea de una realidad circular. Decidió, no obstante, ver un hielo más al sur antes de detenerse para siempre. Le tomó al menos cinco años atravesar Copera. Durante el trayecto escuchó relatos de otros viajeros que también buscaban los hielos del sur y del norte, recibió tanto ayuda como traiciones de los diversos reyes de aquel continente. Allí también se encontró con un mago que no iba al sur, sino que cruzaba el mundo de oriente a occidente, no conocía el norte, ni el sur, tampoco le interesaban leyendas de hielos.
Supo de aquel hombre que luego vendrían aguas, y tras ellas otro continente, que le tomaría al menos seis años cruzar a pie, menos si viajaba en barco. Pero aunque Al-Masudi era buen caminante, no lo era como navegante. Tras muchas aventuras logró cruzar aquel continente, al que llamó Indomitia, el más rico en fauna, pero también en hombres antropófagos mitad criatura de los dioses, mitad animales. Finalmente, llegó al extremo sur de Indomitia, frente a un mar. Allí, los sabios locales le dijeron que el mundo terminaba, en un océano insondable, y nadie sabía si existían hielos más allá hacia el sur.
Al-Masudi permaneció allí con una viuda durante varios años antes de decidir embarcarse en busca de nuevos hielos. Para entonces, solo quedaban don Gaspar, once hombres y un mamut del grupo original que partió de Namcuan. Tras grandes dificultades, Al-Masudi se hizo a la mar y puso finalmente pie en nuevos hielos, con la suerte de haber llegado durante el día. Ante días sin noche, lo tomaron como una señal favorable. Don Gaspar propuso no atravesar los hielos, sino rodearlos por mar para evitar los peligros de los glaciares. Al-Masudi aceptó, pero no contaron con que los hielos del mar eran tan traicioneros como los de tierra. Aquel intento costó la vida de Al-Masudi.
Conocemos esta historia porque únicamente don Gaspar y tres hombres sensatos regresaron a Namcuan. De ellos supimos que el mundo era un cilindro: dos hielos, uno al norte y otro al sur, con muchos continentes en el medio y mares infinitos tanto al oriente como al occidente. Todo quedó registrado en los libros que escribió Al-Masudi y que don Gaspar conservó con esmero, dando crédito a quien fue, sin duda, el primer hombre en atravesar, de cabo a rabo, el mundo conocido.
Representación en linea roja de la posible ruta tomada por Al-Masudi, en un mapa moderno
Ada Escualor se despertó tarde. La dosis de pervitín que había tomado le permitió dormir al menos unas dieciséis horas. No había nadie a su alrededor; sus compañeros la habían acomodado sobre la mesa de la sala de juntas a modo de cama. Todos habían tenido que partir para asistir a una conferencia de prensa ofrecida por el alto comisionado de la policía y Madame Agatha Marple, Baronesa de Quin.
Se sintió algo extraña al principio. Reflexionó sobre si habría sido o no conveniente asistir a la dichosa conferencia, cuando recordó algo importante: Aún tenía en su poder el traje de Arlequín con el que la había vestido la Condesa. Se le ocurrió que podría inspeccionar el atuendo con más detenimiento, por si lograba descubrir alguna pista.
Regresó al lugar donde lo había dejado. Se desnudó y volvió a ponérselo. Supuso que, si meditaba con la prenda puesta, podría entrar en algún tipo de viaje místico, como si el traje fuera un sucedáneo de ayahuasca, y de alguna manera lograra fundirse con la mente del asesino. Llegó a pensar que el traje la transportaría a una dimensión nueva en donde vería todo claramente. "¿Me convertirá este traje en una heroína o en una asesina?", se interrogó a sí misma. Tenía también la duda de si un arlequín era diferente a un payaso y en especial especulaba que se sentiría vestirse como uno de ellos usando una prenda tan delicada y fina.
Pasaron un par de horas, pero no ocurrió nada. Solo pensaba, una y otra vez, en lo que podría salir mal para Carbonell durante la conferencia. Sus pensamientos no le permitían captar la esencia mental de los anteriores portadores del traje. Respiró profundamente y, al cabo de un rato, se quedó dormida. Algo soñó, pero al despertar lo olvidó de inmediato.
Un poco decepcionada, se quitó el traje y lo dejó ordenado junto a las demás evidencias. Se quedó mirándolo unos segundos; se le ocurrió revisarle cuidadosamente las costuras, porque, como es sabido en los cuentos y relatos detectivescos, siempre hay alguna pista minuciosamente colocada en lugares caprichosos. Quizás en algún pliegue secreto habría un microchip o algún mensaje encriptado, dejado allí por los pérfidos sirvientes de la Condesa. Ada revisó con especial esmero, por el derecho y el revés de la costosa prenda. Pero esto era la vida real: el traje era solo una pieza de tela, eso sí, bastante bien elaborada y con materiales muy sofisticados. Ni siquiera tenía algún olor en especial.
Sin embargo, arrancó algunas hebras de distintas partes para analizarlas más adelante con sus amigos de la unidad forense en Puerto Industrial, pues comenzaba a desconfiar de la capacidad de sus colegas del equipo de la Capital.
Se le ocurrió pensar que quizás la prenda en sí no era la pista clave para desvelar todos los misterios de la muerte de los tres jurados del reality, pero si la Condesa lo había elegido para ella, quizás lo mejor sería interrogarla. Esta vez no iría encubierta: lo haría como la Detective Ada Escualor. Mejor aún, haría que la Condesa tuviera que salir de su fortaleza. Tramitaría un citatorio para cuestionarla cara a cara en su propia oficina de la estación de policía.
El VizBarón de Andirria estaba muy feliz aquella mañana. Ante su mesa tenía el legendario mapa del mundo, trazado por el mismísimo Battuta Al-Masudi, del cual se decía que, en los tiempos antiguos, había recorrido todos los rincones conocidos y por conocer.
Al norte del mapa estaba la región de los Hielos Sagrados, en donde las leyendas decían que Ellos bajaron del cielo y habían puesto los Once huevos. Pasados varios eones, de cada huevo surgieron los dioses y héroes del mundo. Estos, al igual que sus progenitores, también pusieron huevos, cada uno siete. Pero la simiente nacida de los dioses no resistía el frío. Varhan consultó a su hermano mayor, El Primer Nacido, diciéndole que era necesario llevar la descendencia a tierras cálidas. Eruthur dio su aprobación, indicando que él se quedaría a resguardar las tierras de sus padres. Los demás hermanos, con sus hijos e hijas, se dispersaron y poblaron todo el mundo conocido.
Eirhumara, que era la más sabia y hermosa de los Primeros, fue la que pobló Namcuan y jamás volvió a escuchar noticias de los hijos de sus hermanos. Eirhumara enseñó a los hombres que el nombre de su madre era Zaida.
El VizBarón sonrió al recordar dicha antigua leyenda. Según se decía, mucho tiempo después de que Eirhumara retornara a las tierras de sus antepasados, los hombres de Namcuan caminaron buscando las tierras del sur.
—Y allí es cuando los de Namcuan encuentran que no eran los primeros en pisar estas tierras del sur, ¿no es verdad? —preguntó Suánzang, el mercader que estaba ofreciendo el mapa al VizBarón.
—Error que le costó perder la cabeza al Rey Pimiko II —respondió mordaz el VizBarón.
—Pero no resultó en vano los esfuerzos de Namcuan.
—El resultado es que, después, Namcuan tuvo mejores reyes, al menos unos con más sentido común que las bestias sangrientas que los gobernaron antes de venir aquí a conquistar lo que ya estaba conquistado.
—Quizás el veneno más fuerte que inocularon en el mundo fue la religión que profesaban.
—Antes de Namcuan, la gente rendía adoración a los Once, pero luego de las tres guerras con Namcuan, en Surumbria comenzaron las brujas a predicar el culto de Zaida, que aún persiste y tiene gran arraigo en la población —respondió el VizBarón con aire disgustado, mientras buscaba de mala gana una bolsa de oro para darle en pago y despachar al mercader, pues le causaba disgusto esa presencia por sus modales y formas de expresión impropias de un Andirriano.
Desperté esa mañana, como era mi costumbre desde que había sido un pequeño arbusto, ya hace varias décadas atrás. Me reí al recordar que las criaturas del Bosque del Sur ahora me llaman el viejo "Cedro Lúgubre", pero esa mañana era diferente: me despertaron las voces de unos desconocidos. Frente a mí tenía a dos policías investigando un cuerpo que me había sido ofrecido en ritual.
Por supuesto que acepté la ofrenda; durante toda la noche estuve... uhh, transfiriendo la esencia y sustancia de la víctima a mi interior vital. No había terminado mi jugoso desayuno, porque me incomodaban esos visitantes. Así que tuve que recurrir a un pequeño truco: les hice creer que había una bruxa de Siquem justo frente a ellos. Eran hábiles, la despacharon fácilmente en menos de un minuto y salieron corriendo como almas que lleva el diablo. Me pareció divertido, tanto alboroto por una ilusión rutinaria. Así que pude continuar con mi aperitivo.
Cuando me disponía a entrar en letargo, noté algo inquietante, otra figura se había materializado en el paraje. No era un forastero ni alguien perdido. Era una presencia muy intensa que me resultaba familiar, una mujer cubierta por vegetación, cuyos ojos se clavaron en mí con un reconocimiento antiguo. Sus raíces... olían a traición y con voz de trueno me dijo:
"Tu castigo ha terminado. El bosque puede cuidarse solo. Eres libre. Seré tu nuevo cuerpo, para que puedas entrar al mundo del otro lado del espejo y vencer a tus odiosas rivales. Irás a un lugar donde no hay magia, tendrás un trabajo en un estudio de televisión, serás la bella asistente de una gran actriz. No te enamores y todo irá bien. Puedes volver al bosque una vez que tú venganza se haya consumado".
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Relato escrito para participar en la convocatoria de "Cada jueves un Relato", convocada por "El Demiurgo de Hurlingham"
Escribir un relato basado en las antagonistas de Mara Laira, mi selección gira en torno a:
La Amante del Bosque: También llamada Fresia. Fue una mujer árbol, antropófaga. Vencida por Mara Laira, se convirtió en la protectora de un bosque.
El relato también es continuación de este cuento: "La sociedad de los martes" que presenté para otro reto, no es requerido leerlo, ya que son textos independientes, pero todo se entiende mejor si se exploran en conjunto.
Todos sabemos que la "Sociedad de los Martes" envía por correo electrónico privado sus retos semanales. En ese fatídico martes recibimos, de parte de "El Marciano", una frase bastante curiosa: "Tres colas de ratón". No había más explicación; el estilo y el género asumí que serían libres. Como siempre, "Goliardo" envió su relato el viernes por la tarde. Durante el fin de semana, el Marciano fue compartiendo los aportes literarios de su variopinta comunidad de poetas grises y narradores nihilistas, que cada martes se turnan el anfitrionazgo de las tertulias literarias.
Goliardo fue leyendo y saboreando los relatos conforme iban llegando a su bandeja de entrada. Los que más le gustaron fueron los de "Cedro Lúgubre", "Amalia", "Especialista", "Peliverde" y "Versos Sombríos". Soltó una sonrisa al ver los nombres tan coloridos que usaba la gente en esa comunidad tan extraña. Sin embargo, aquello que había escrito Amalia le resultó inquietantemente atrayente. Aquel relato lo hizo pensar varios días y, a la vez, lo llenó de ideas para el próximo reto, que iba a ser conducido al siguiente martes por "Los Prisioneros", según se indicaba en la lista de anfitrionazgos del grupo. La rutina de la sociedad se repitió sin falla semana tras semana, y siempre Goliardo quedaba enamorado de los escritos de Amalia. No dudaba en enviarle comentarios elogiosos sobre sus creaciones, y ella respondía prontamente, así como tampoco era tacaña en comentar las letras de Goliardo. Estuvieron en esa dinámica algún tiempo, intercambiando ya no simples comentarios de sus relatos, sino que pasaron a un estilo epistolar más íntimo, lindando entre lo romántico y el erotismo descarnado.
Así que de las cartas pasaron a algo más: Amalia deseaba verlo en persona.
Goliardo se sintió algo nervioso; nunca se había encontrado con alguien de la "Sociedad de los Martes". Había asumido como regla no escrita que estaba prohibido ese tipo de encuentros, pero como no había alguna regla explícita al respecto, decidió llenarse de valor y accedió a la propuesta.
Amalia vivía en un castillo medieval al sur de Aragca. Cuando Goliardo arribó, fue recibido y atendido con gran esmero por los sirvientes del lugar. Un ayudante de cámara le dijo que esperara en una salita muy lujosa mientras la Condesa se preparaba para recibirlo.
La Condesa era una mujer muy joven, bastante bella y elegante, de hermosa cabellera verde.
—¿Amalia? —preguntó Goliardo con voz seca y quebrada.
—No realmente, soy La Condesa; Amalia es tan solo un absurdo nick —respondió lacónicamente la misteriosa mujer, mientras se movía con cierto flujo de vampiresa antigua, mirando a Goliardo como lo haría una comadreja hambrienta viendo un pollito recién nacido.
Cuando La Condesa se aproximaba para morderle el cuello (según suponía Goliardo, que estaba como paralizado), de repente se escuchó una voz en la estancia:
—¿Goliardo?
Era la voz de una mujer vestida de manera sencilla, en vaqueros azules y blusa blanca de algodón. Iba descalza.
—Esta es mi hermana gemela —se apresuró a decir La Condesa—. Ella es la mala de la pareja.
—Goliardo, es mejor que salgamos de aquí —respondió la recién llegada, ignorando lo dicho por su hermana y agarrando firmemente de la mano a Goliardo, que parecía petrificado por los acontecimientos.
Mientras trataban de huir la Condesa comenzó a entonar una vieja canción.
Aquellos que encuentran
A su alma Gemela
En el Bosque del Sur
o en las letras
Ahora tienen dos problemas
Que antes no tenían
Pues deberán cargar
Por esta y otra eternidad
Con un cadáver que está de más,
Somos avatares que el Bosque del Sur
usa para alimentarse de emociones
Fue un granjero el que llamó a la policía.
Cuando los detectives llegaron (uno era un hombre con aires de héroe de películas B, la otra una pelirroja de aspecto atlético y con gafas oscuras, como si viviera en un eclipse perpetuo), encontraron unos restos que difícilmente se podían distinguir si eran de un ser humano.
—Es muy extraño lo que aquí ocurrió —dijo la Pelirroja—. Parece como si le hubieran vuelto al revés el cuerpo, sacando las entrañas hacia afuera y metiendo la piel hacia adentro, aunque se ve que le faltan partes, como si hubiera sido masticado y luego... regurgitado, eso asumiendo que son los restos de un solo individuo, a lo mejor hay más de un occiso por aquí.
—Quizás podamos obtener alguna pista en aquel castillo que se ve a lo lejos —indicó el hombre con aire de héroe B.
—De nada servirá —intervino el Granjero—. Está abandonado, quizás hace unos 200 años. Allí nadie vive, excepto arañas, ratas sin cola y otras alimañas venenosas.
—Recuerdo haber visto algo semejante hace unos meses atrás. ¿Recuerdas? En el caso de los "Cultistas de Mimas" —lanzó al aire la pregunta la hermosa pelirroja a su compañero.
—Pff, vaya recuerdo. ¿Cómo olvidarlo? Aún tengo pesadillas de ello —respondió el hombre de aspecto heroico.
—¿Desean que los guíe hacia el castillo? —preguntó el Granjero.
—Por el momento, esto es todo lo que haremos. Tomaremos algunas fotos y llevaremos algunas muestras de tejido —respondió el Héroe, y continuó—: Para resolver este caso, vamos a requerir el apoyo de un grupo de especialistas.
—Estoy de acuerdo —respondió la Pelirroja—. Esto será como una tarde libre. ¿Invitas hoy a almorzar?
—Por supuesto, querida. ¿Te gustaría un picnic?
—Encantada. Este tipo de casos siempre me resultan intelectualmente estimulantes.
En ese momento, y sin aviso alguno, ambos detectives desenfundaron sus metralletas y dispararon sin piedad y con precisión milimétrica hacia el cuerpo del Granjero, que inmediatamente sucumbió al ataque, dando unos chillidos que ningún ser humano emitiría.
El hombre de aspecto heroico sacó un teléfono móvil, diciendo:
—Hemos detectado un caso 731 cerca del viejo Castillo de los Franz. Se requiere apoyo de un equipo de especialistas en contención y otro en extracción. Severidad del incidente: Rojo-Naranja. Repito: Rojo-Naranja. Esto no es un simulacro.
— ¿Te diste cuenta de que tenía seis dedos en cada mano? — dijo la Pelirroja como para romper el hielo.
— Por supuesto que lo note, solo que este tenía doble pulgar en cada mano, aparte de que tenia cabello verde. Últimamente he tenido que retirar a varios como ese, es posible que estemos lidiando con otra invasión de "forasteros".
— O simplemente es la ola dos.
— En ese caso no tomemos riesgos, tendremos que enviar al “especialista” a explorar ese castillo.
— Supongo estará disponible para el próximo Martes.
— Puedo esperar sin mayor problema.
— ¡Shh, silencio!.
— ¿Qué ocurre?
— ¡Shh!
(silencio)
— Por un momento me pareció escuchar una vieja ronda infantil.
— No escucho nada.
— Me pasa igual. Debe ser el viento de este lugar.
— Es mala señal, potencialmente podemos estar contaminados.
— En ese caso, tenemos exactamente 24 horas para que nos apliquen la cura.
— Sabía que algo como esto iba a pasar es por eso que vine bien preparada.
— ¿Te refieres a venir vestida con una blusa blanca de algodón, vaqueros azules y sandalias de tacón alto?
— Puedo quitármelas, quizás sea más fácil andar por este paraje siniestro sin ellas.
La pareja se agarró de la mano y corrieron en dirección opuesta al castillo, aunque sabían que era inútil, como todos los demás intentos, nunca se puede escapar del Bosque del Sur, no importa que rol tengas.
(7544 caracteres, contando espacios)
Bueno, palabra más, palabra menos eso fue lo que escribió el Marciano esta semana al reto de "Amalia y Goliardo", cuya premisa era: "Escribir un relato de vampiros que no chupan sangre, debe incluirse un poema en alguna parte del texto. No superar los 8000 caracteres, contando espacios. Premio a los ganadores: Se entregara un Podcast personalizado vía NoteBookLM".
El Marciano fue el primer miembro de "La Sociedad de los Martes" que usó un cronoportador de marfil con el fin de alterar severamente la Realidad.
Al igual que todas las personas, creía que viajar en el tiempo era una cosa instantánea: nada más lejos de la verdad.
Aprendió en los cursos de rutina que impartía la "Alianza Araquense de CronoNautas" (AACN) que hay una relación proporcional cuasilogarítmica para hacer el viaje al pasado. Si se viajan 6 años hacia atrás, hay que esperar 3 meses dentro de la cámara cronoscópica. Pero viajar 10 años hacia atrás no implica 5 meses, sino más bien 14, y así sucesivamente.
El Marciano olvidó esa lección porque se enseñaba en los primeros cursos obligatorios de Orientación. Así que quiso, en plan ambicioso, viajar 100 años al pasado. Sin contar que ello le llevaría 731 meses de espera.
La ventaja es que en una cámara cronoscópica no envejecemos: el cuerpo queda "congelado" (eso se aprende en el segundo nivel de estudios crononáuticos), pero la conciencia no se apaga.
Viajar lejos en el tiempo, luego se supo, altera tanto la mente debido a la espera por llegar al destino que el explorador temporal termina absolutamente desquiciado una vez finaliza el viaje. Es por ello que ahora limitamos el retroceso a máximo 28 meses. La Espera en la cámara era una fábrica de asesinos y sicópatas, muy peligrosos para soltarlos en alguna de las Lineas de Todas las Realidades posibles.
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calor e...
De la nada a la nada
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La literatura islámica te puede cambiar la vida.
Nací de la nada; en un suburbio de una gran ciudad donde todo lo que
encuentras son restos que ab...
Hacer lo correcto
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¿Qué hacés cuando tu vida está en modo *hago lo que puedo* y no podés hacer
tanto como te gustaría? ¿O no podés con todo lo que hacías? Últimamente,
as...
Sísifo
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De lunes a viernes trabajo en una gestoría. Las jornadas se reparten
entre el ordenador y los papeles, el hastío y el desencanto, las malas
caras y las l...
Del otro lado
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Por mera casualidad aún me encontraba en la región cuando el Alto
Comisionado de Antigüedades pidió urgentemente por mí. Enviaron varios
vehículos a busca...
"El lado oscuro del amor" Rafik Schami
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«—¿Y tú crees en serio que nuestro amor tiene alguna posibilidad?
Farid no lo preguntaba para recordar a Rana la sangrienta enemistad que
enfrentaba a su...
La temida regularización
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Con tan solo siete años escribe y se expresa mejor que la mayoría de sus
compañeros, pero frente a la redacción que les ha mandado la profesora como ...
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Llega la segunda bancada de tomates, procedentes de semillas guardadas en
septiembre de la variedad tomate morado del Rincón de Ademuz. Estando allí
com...
De nuevo corriendo
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El domingo pasado corrí mi tercer medio maratón (21 kilómetros) en Puerto
Vallarta.
Esta carrera fue especial por dos razones:
1) porque el año pasado ...
Charlas con la IA – Adivina quién soy…
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¡Hola, amigos! La charla de hoy profundiza un poco más en la cuestión de si
la IA reconoce a su interlocutor. Esto es importantísimo, sus respuestas,
su ni...
Defender la alegría...
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Pensaba el otro día en la alegría, que algunos días se encuentra presente,
vivaz, traviesa, y otros días se esconde, se mete en un cajón a descansar y ...
Paradero desconocido
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Cierro ahora *Paradero desconocido*, de la escritora norteamericana
Kathrine Kressmann Taylor. Una verdadera delicia, de principio a fin, que
ahonda como...
CADA JUEVES (CON RETRASO) UN RELATO: ABRIL
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*Con algo de demora me sumo a la convocatoria juevera de esta semana que
nos deja Tracy desde su blog. (De a poco me iré poniendo al día con las
lectura...
Díscolos, rimbombantes y consuetudinarios
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Nada tiene que ver con nada. Nada de nada ni con nadie. Sea pues, comienzo
este relato como quien no quiere la cosa. Como si alguien en su mutismo
absolut...
Decálogo de un buen lector.
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*Decálogo de un buen lector*
Si eres un buen lector quizá te sientas identificado con este decálogo y si
no te sientes identificado no te preocupes...
El dinosaurio ya no estaba.
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No le despertó la luz. Tampoco fue el frio, ni hubo ruido alguno que le
devolviera a la vigilia. De hecho no sintió nada, absolutamente nada, y
solo tras c...
Compañía eléctrica & karma
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*Corría como alma que lleva el diablo y, en su carrera, chocó contra una
mujer que cayó de bruces al suelo mientras se le desparramaban la pasta
recién...
10 años sin Prince
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* 10 años sin Prince y sigo aún procesando la pérdida de la
persona que es la columna vertebral de todo mi gusto musical. Ese pequeño y
gr...
Labubu
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Labubu (en chino: 拉布布) es una serie de muñecos de peluche coleccionables en
forma de elfos monstruosos peludos de colores creados por el diseñador
hongk...
ASH RA TEMPLE: "S/T" (1971)
-
"*Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura,
hambrientas histéricas desnudas, arrastrándose por las calles de los negros
al aman...
D. Capítulo 13. Doina "La Rumana"
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*"D"*
*Doina "La Rumana"*
*Capítulos anteriores:*
*D. Capítulo 1. D*.
*D. Capítulo 2. A los pies de su tumba fría. *
*D. Capítulo 3. Las fauces del s...
De diez a veinte minutos
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Abro la puerta.
—¿Quién es? —pregunto
Afuera aguarda un hombre delgado, alto y tez blanquecina. Aparenta mis
treinta y pico años. No contesta. Solo rí...
Exposición anual de los Artistas Eibarreses
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El día 27 de marzo comenzó la inauguración de la exposición de los
Artistas Eibarreses hasta el día 26 de abril, en Portalea de Eibar. Os
muestro unas ...
EL DESTINO JUGUETÓN
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Al salir de su casa como todos los días a trabajar nuestro protagonista,
se dio cuenta que estaban en obras en su calle y le obligaban a cambiar de
acer...
Somos de horizontes
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¿Qué es el horizonte?
¿Es un concepto equivalente para todos?
¿Significa lo mismo para alguien del Mediterráneo que para una mirada
atlántica?
¿Y el mese...
Goliarda Glosadora
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I.
Décadas atrás, La Buhardilla no era una simple taberna; en realidad, era el
punto de encuentro de los estudiantes de la universidad. Los había de toda...
La hora del planeta
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Este relato es el resultado de un ejercicio propuesto en el taller de
escritura al que pertenezco. El tema, en esta ocasión, era "Puntualidad" y
esta ga...
Altos vuelos no tan altos.
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El ramo de Kalanchoes es bamboleado por el aire del ventilador, Agripina
parece abstraída y deja que su vista se escape por la ventana, como si se
...
Contorsiones. Y 15
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Cuando la geometría va unida a una vida, cuando la vida adquiere
dimensiones geométricas, cuando las formas son moldeadas por los
movimientos, cuando ...
Solución completa de Toonstruck
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¡Hola, amiguitos! Aquí estamos de nuevo con otra fantástica aventura. En
esta ocasión se trata de otro clasicazo del género que lamentablemente pasó
d...
SAN ANTONIO LA ISLA
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[image: Kisko en la plaza centra en San Antonio la Isla, con un pedestal
central blcano rodeado de artesanías en madera: juguetes de madera, dados
gigante...
ASI SOY YO
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*Estoy hecha **de razón y pasión*
*de brisa y tempestad,**de piedra y seda, **serenidad y delirio.*
*Estoy hecha **de alegrías y tristezas, *
*de dudas y...
EL FUEGO ES MÍO
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EL FUEGO ES MÍO
Microrrelato de Fernando Figueroa
*Los tenía acojonados. A todos. Bastaba con enseñarles la punta del rabo o
echarles el aliento ...
Costumbres
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COSTUMBRES
Algunas costumbres llegan con la sangre, sin pedir permiso, como el color
de ojos, la calvicie o la mala letra. En mi familia nunca hablamos ...
La Navidad: instantes que vuelven a conectar
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Hay momentos en que el tiempo parece doblarse, reunir lo que estaba
disperso, acercar a quienes llevaban meses sin verse. Las cenas de Navidad,
las reun...
"Un viento poco anodino" [relato]
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Nací y crecí en una pequeña localidad cercana a la costa. Poco más que una
pequeña aldea, tan común como el resto de pueblos de la extensa comarca. En
ve...
El Altar
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Hubo un gran alboroto en la aldea luego de la llegada de los Sabios de las
Estrellas. Bajaron de las nubes, ocasionando un gran huracán: las rocas
volar...
Otra tonta historia de amor - Katelyn Doyle
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Molly Marks se gana la vida como guionista de comedias románticas para
Hollywood, y por eso tiene claro que el «amor» es un fraude. La única vez
en su v...
Things I was better off not knowing - #45
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*(En español más abajo)*
[image: Canada]
*- You used to eat mayo sandwiches when you were little. That was
disgusting!*
*- First of all, it was mayo an...
Yin Yang
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Mi intensidad (cuando estoy de buenas le llamo pasión) es mi mayor defecto.
También mi mayor virtud.
Como virtud, mi pasión me muestra el sentido de ...
Niels Lyhne
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A partir de hoy, 22 de septiembre, comenzamos a leer Niels Lyhne, de Jens
Peter Jacobsen. La edición que vamos a utilizar es la de Acantilado, con la
tradu...
En la sombra. Traición engendrada
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*—Sigue ahí.*
La inclemencia del tiempo no priva ni adormece el sentimiento de apego, de
la miseria de residir en la penumbra, de admirar la obra ...
Talco de despedida
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*De niñas aprendemos a fingir un poco antes de lo que los niños empiezan a
decir mentiras. Y mantenemos esa ventaja desde entonces.*
Estoy cole...
Monólogo de un zapato
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Hay más vida bajo una suela de lo que crees.
Nacemos perfectos, casi sagrados, en una fábrica que no nos reconoce.
Elegantes, finos, deseados. Nos p...
Verde, que te quiero verde
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Para el reto de este jueves nos animaba *Neogeminis* a dejarnos inspirar
por el tan significativo color *verde*. Aquí os dejo mi participación.
Qué extra...
Comentando libro «Un mundo feliz» – Aldous Huxley:
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Aldous Huxley plasma una sombría metáfora sobre el futuro, muchas de cuyas
previsiones se han materializado, acelerada e inquietantemente, en los
últimos a...
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El Guardián
La biblioteca del Serapeum es saqueada antes de ser incendiada. En el
laberinto pétreo de sus entrañas una mujer de evolucionado pensamiento...
Carta para mi hija, cuando ya no esté
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De nuevo participo en el reto que nos propone *Ginebra *para el mes de
marzo.
El tema es trazos, aquello que nos define a cada uno de nosotros y también ...
El Juego del calamar
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A la hora de ver algún entretenimiento, elijo películas de amor, series con
contenidos históricos. Lo más violento que puedo ver son series policiales,
lee...
Reto 2025
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*Bases del Reto*
*El reto *Tarro-libros, peliculas y series Doramas 2025** es muy sencillo.
Consiste, una vez te unes al grupo, en elegir un tarro u otr...
PRIMERA SEMANA DE SEPTIEMBRE DE 2024
-
Tras un paro inesperado al tener todos nuestras cosas y, tardar en retomar
la actividad. Aqui estamos de nuevo, con esta frase que ha sugerido María
Ro...
A partir de ahora...
-
El blog se cambia a Wordpress...
Foto de Nathan da Silva en Unsplash
... donde la historia continuará y habrá más novedades próximamente... 🖋📖
🥳️
N...
Crónicas de Serendipity
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*Durante el trayecto para cruzar el puente, no debían dar la vuelta o
pararse, por eso cuando llegaron al otro extremo se sintieron al...
Una pequeña multitud de cosas locas
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*08 de abril*
El despertar había transcurrido sin mayor problema, desayuno, gimnasio,
algunas charlas con amigos y poco más. A media mañana me tocó guardi...
Cambio de blog por una explicación insólita
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(*AQUI* https://literaturabonsai.blogspot.com/)
Compañeros de letras, mediante varios pasos de confirmación de identidad, o
sea, con todas las de la ley, ...
¡¡Feliz Navidad!!
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Mis queridos amigos, y de nuevo, NAVIDAD.
Mi casa ha sido tomada por duendes, acebo y muérdago. El árbol de Navidad
ha desplazado a la caja tonta lla...
Es un sentimiento pero ¿cómo definirlo?
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🎼 🎶
Música dedicada a un pequeño amigo ladronzuelo de cadenitas
Estar o no de acuerdo con Marcela es algo que se resuelve a puerta cerrada,
aún así, mi a...
LA SONRISA DE LOS GATOS.
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Carlos recordaba que el primero en conocer a Leticia había sido Lorenzo. ¡
Siempre se le adelantaba en todo! En el promedio de las notas, en las
compet...
ADIÓS, BORGO
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Borgo cierra el castillo y alza el puente levadizo.
Lamento mucho finiquitar el blog, pero hay motivos: sequía creativa –no se
me ocurren nuevas historia...
CONCURSO DE RELATOS "MICROFANTASY V"
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Bases:
1.- Un máximo de dos cuentos por persona.
2.- Los cuentos deben ser sobre FANTASÍA (aventura épica, hadas,
unicornios, sirenas, duendes, dragon...
¡Sigamos adelante!
-
“Thelma & Louise” es una película de 1991, dirigida por Ridley Scott y
protagonizada por Geena Davis, como Thelma, y Susan Sarandon, como Louise.
La pel...
Autopsicografía de Fernando Pessoa
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*El poeta es un fingidor.*
*Finge tan completamente*
*que hasta finge que es dolor*
*el dolor que de veras siente.*
*Y quienes leen lo que escribe...
No es un adiós
-
Hola lectores!! ¿Cómo va vuestro comienzo de año? Yo estoy poniendo las
cosas en orden y está me rondaba la cabeza desde hacia tiempo. Este 2022 me
ha ense...
FELIZ 2023 PARA TODOS!!
-
Un año mas que compartimos juntos, pasaron muchos dias vividos con
emocion, esperanza, ilusion, con momentos alegres y tristes. Pero si hay
una palabra...
Jacinta va a Londres
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[image: Jacinta va a Londres]
*Ese día llovía a cántaros. En días como este, Jacinta prefería quedarse en
casa y recordar aquella época en la que siendo ni...
"Laberinto" (Semana 27)
-
Sin lugar a dudas, a mí me parece que la vida es un laberinto. Y digo que
es un laberinto porque a veces no sabemos qué camino tomar cuando hay que
e...
Einar, el vikingo
-
*Las historias de vikingos siempre han cautivado. Esta es la historia de
Einar publicada en la revista D’artagnan Super Anual Nº 60 en septiembre
de 199...
Novedades de libros (Septiembre 2021)
-
*ANSIA (CRAVE III) *
Editorial: Planeta (*1/09/21*)
Autora: Tracy Wolff
*Rompe las cadenas. Vuelve a disfrutar.*
«Siento que estoy a punto de llegar al ...
El mito del escritor aviador
-
[image: fotomontaje de Estrella Amaranto]
fotomontaje de Estrella Amaranto
Queridos amigos y compañeros:
Vuelvo a compartir con vosotros un nuevo relato...
QUE NO TE MOLESTE
-
No es mi intención.
Que no te moleste, ojalá despiertes
Ese sueño profundo te aleja
te impide estar en el mundo, ese con el que no puede...
Sesión 13: Betty email en viernes
-
*Nombre:* Betty
*Edad:* ¿treinta y cinco?
*Identificación:* (des)coordinadora de algo.
*Diagnóstico:* la plasta de los viernes.
Betty es agradable, siem...
El problema de las ideologías
-
El problema de las ideologías pasa porque se cuelan en la mente de las
personas sin que se den cuenta de ello, y cuando creen hablar por ellos
mismos en ...
Watchtower, no te conceden la inmunidad
-
Tribunal Supremo de los EE. UU.
Estimados camaradas abducidos por los teólogos de pacotilla:
El Espíritu Santo está contristado con el Cuerpo G...
Papá
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*Hoy he amanecido con uno de esos días tonto, donde la tristeza se ceba
invadiendo mi corazón como un hierro candente, penetrando poco a poco,
desgarrando...
LA GRAN ESTAFA UNIVERSAL
-
Por razones que no vienen a cuento, todas las madrugadas debo asistir
impávido a las emisiones televisivas de la así autoproclamada IGLESIA
UNIVERSAL. A pa...
Thomas Ligotti
-
Nadie necesita que le explique qué es lo extraño. Es algo que se revela en
los primeros años de la vida de toda persona.
***
Hablando en plata, no po...
Una buena noticia
-
Félix Vidal Anido es un violador condenado a 73 años de cárcel. Sus
víctimas fueron niñas de entre 3 y 14 años. Félix Vidal Anido va a salir de
prisión ...