Morella Franz



Había pasado casi un lustro desde cuando dio su ultimo respiro el anciano Helmut Franz, luego de una larga batalla legal como esposa del desaparecido Daniel Franz, Morella logro reclamar parte de la cuantiosa herencia que pertenecía a la legendaria familia.

La dama en cuestión no era una Franz,  nació como Morella Fichte, pero al casarse con el joven Franz adopto este apellido, el cual siempre odio.

Era una mujer un tanto triste aunque de aspecto frío y duro, había quedado viuda desde el día en que su esposo misteriosamente desapareció hacía ya más de  20 años atrás 

Lo poco que lo toco de herencia fue Ligeia, una vieja casa cerca de la playa y bastante lejos del castillo Franz que sin embargo podía observarse a lo lejos desde los ventanales.

Lo que más amaba Morella de vivir en Ligeia era la espectacular vista hacia el mar, le encantaba ver los amaneceres y los atardeceres. Una tarde de invierno, de repente mientras observaba el crepúsculo, vio una especie de resplandor en el horizonte.



Quedo intrigada, lo consulto con los criados de la casa. El mayordomo le informo que probablemente era la luz del Faro, lo cual sería muy raro porque había dejado de operar poco antes de la muerte del viejo Helmut. A saber el lugar estaba desierto y abandonado.

Le informaron que el Faro era parte de los linderos de Ligeia, y también pertenecía a la herencia que había recibido.

Morella intrigada, decidió visitar aquel misterioso paraje, llevando la contraria a las indicaciones de varios de sus criados.

Sin embargo, el jardinero, Don Valdemar se ofreció a llevarla para explorar el sitio, pues estaba apenas a algunos minutos usando un bote de madera.

Conforme se aproximaban a remo se sentía un ambiente pesado, metro a metro, el Faro se revelaba como una construcción no dada a las visitas, ni siquiera las gaviotas se acercaban, la vegetación alrededor estaba completamente muerta y el agua de un aspecto y olor depravado.

Faltaban unos cien metros para llegar cuando Don Valdemar decidió dejar de remar y dijo con cara apesadumbrada —  Señora Fichte, podemos parar aquí y regresar, lo aconsejable es dejar en paz ese edificio, en donde solo habita la pestilencia y el infortunio.

 Si ya hemos llegado hasta aquí, es mejor que continuemos, no debe haber secretos que yo no conozca en mi propiedad  — respondió Morella con voz fuerte y segura.

El pobre jardinero sintió el peso de la autoridad, trago algo de saliva y sin saber como, remo y remo hasta llegar al islote en donde estaba erigido el Faro. Apenas descendieron en tierra firme y con solo mirar la gigantesca edificacion, los dos sintieron uno de esos fríos que penetran hasta los huesos y hacen retorcer el alma.

No había ni siquiera una puerta, en su lugar estaba un hueco por entre el cual entraron, Don Valdemar encendió una poderosa linterna para iluminar tan oscuro lugar. Al principio no notaron nada en particular, salvo varias herramientas como picas, palas, martillos, palustres, cemento, mortero, ladrillos sueltos y una pequeña pared que no seguía la curvatura del faro, sino que se veía como un muro puesto tiempo después de manera muy grosera.

El hombreton golpeo la pared y noto como un sonido hueco, inspeccionaron un poco más y notaron que faltaba un solo ladrillo en el muro, con ayuda de la linterna trataron de ver hacia el interior  y vaya sorpresa, parecía haber un bulto casi del tamaño de una persona.

  Derribe usted esa pared —  ordeno Morella

Con la ayuda de una pica fácilmente pudo Don Valdemar echar abajo el muro falso, y de ese modo descubrieron que el bulto era un esqueleto de alguien vestido como payaso.

Morella hizo un gesto de asco al ver el descubrimiento, iba a ordenar al jardinero que inspeccionara los restos cuando vio que la pesada pica que portaba el sirviente se dirigía contra ella.

Le tomo unas cuantas horas a Don Valdemar acomodar a Morella junto a la osamenta y volver a poner en pie el muro, pero esta vez con tal arte y cuidado que ya no se notaba desde el interior que hubiera habido un parche en la construcción.

Terminada la faena, el Jardinero subió a su bote para regresar en el silencio cómplice de la noche, a lo que piso la otra orilla, escucho la gruesa voz de Madame Marusa, la cocinera principal de la mansión Ligeia.

— ¿Te encargaste de la creatura?    

  He vuelto a fallar,  estaba embarazada, le aplaste la cabeza pero no fui capaz de romperle el vientre —  dijo con tono de voz quebrada el Jardinero que parecía haber envejecido un poco

  Comprendo. Pues los vientos que vienen de allí, especialmente hoy, vienen cargados de malicia pura, esos seres malignos nunca son fáciles a desterrar. Así que antes de que mueras PROMETEME que volverás al Faro y le prendes fuego. Y si por casualidad al ir allí te encuentras cara a cara con una niña sin nombre no dejes que la piedad y el buen corazón te detenga en tu empresa

  Acepto. Cuando ese día llegue, quiera la providencia en toda su sabiduría que yo no vacile en poner fin al mal que acecha a los que hemos vivido y servido en estos palacios —  concluyo Don Valdemar haciendo gesto de enojo.

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*Inspirado en Morella y en el Faro de Juan el Portoventolero 

*Primera Parte, Caida en el castillo Franz

17 comments:

  1. Un aportación muy interesante, tomando a otro autor como referencia. Me gustó el tono y el ambiente creados.

    Un abrazo

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  2. Hola.

    Creo en lugar de "cuando vio que la pesada pica que portaba el sirviente se dirigía contra ella.",
    quedaría mejor
    "cuando vio la pesada pica que portaba el sirviente se dirigió contra ella".

    Pero el relato es efectivamente terrorífico.
    Con la conspiración del personal de Ligeia, que parecían más leales a un lugar que a la legítima heredera.
    Quienes están seguros de que sus actos violentos son correctos, por enfrentar a una amenaza ancestral.

    Estando embarazada 20 años después de quedar viuda, Morella debió de casarse muy joven. Lo que solía pasar en la época de Edgard Allan Poe..

    Parece que la historia continuará.

    Muy buen relato. Saludos.

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  3. Muy buen relato, Jose. Perfectamente enlazado con el de Juan, usando ese faro como escenario principal de tu historia. Saludos.

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  4. ¿Pero de quien estaba embarazada Morella?

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  5. Una historia de terror puro y duro. Los emparedamientos, aun de personas fallecidas, siempre me han horrorizado, algo muy al uso del terror gótico. Me ha encantado.
    Un abrazo.

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  6. La piel de gallina "disfruto" aún, tras haber leído que emparedado en el faro, un payaso ocupaba su solitario nicho, Un personaje tan relevante como un clown, tan epítome de las características del buen terror, y que nunca esperas encontrarlo en el encoframiento de un faro, multiplica exponencialmente a favor la ocurrencia literaria. De hecho, además la imaginación se dispara, porque donde se encuentra él, en algún otro recoveco podría encontrarse hasta un violinista (continuando con la estela de contrastes tan buenos que has sugerido) Morella acaba allí, y
    S É que la intensidad psíquica en la torre, irá a peor y más que nunca El Mar [ ¡¡¡La Mar, como expresamos quienes somos muy marineros!!!] será agua salobre con infinito anatema.
    Lo bueno de escribir en lides literarias como la de D a v i d es que se interseccionan nuestras modestas creaciones y surgen cosas tan originales como la tuya. Es la idea, nada menos, de Un Faro Túmulo, Un Cripto Faro Luctuoso, Un Jardín de Los Quietos Vertical......¡¡¡¡¡¡¡Una Torre de Execración!!!!!!!! la verdad es que has estado soberbio, y entretenidísimo H u g o .⚓⚓⚓⚓⚓⚓⚓⚓⚓⚓⚓⚓⚓
    Recibe Mis Consideraciones Más Fareras, Portoventoleras y ...
    E d g a r a l l a n p o e s c a s Infinitamente......

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  7. Realmente aterrador. Muy bien ambientado e incluidas las referencias a Poe. Estupenda tu historia, Jose.

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  8. ¡Hola, Jose! Un relato estupendo en el que además de esas referencias a Poe, ¡aprovechas la historia de Juan! Algo estupendo que supone aprovechar el reto para formar un pequeño universo entre los relatos. El planteamiento es puro Poe, ¿qué hacer con el Mal? ¿Se justifica el horror de un acto como el cometido por Don Valdemar para terminar con él? Por no hablar de que el niño que habita ese vientre sin duda es un cabo suelto que daría para un nuevo relato? Estupendo aporte, Jose. Un abrazo!

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  9. Espléndida y terrorífica historia, tal como las quería Poe. Retomar el relato de Juan también me ha parecido una fantástica idea. Saludos

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  10. Hola, José. Una historia realmente fascinante. Y que sea un homenaje a un compañero le da aún más valor. Me ha encantado el inicio, tiene muchas preguntas que quieren ser contestadas, atrapa y al final te quedas bien satisfecho.
    Muy buen relato, me encantó.
    Un abrazo!

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  11. Los vientos de malicia pura están también por aquí.
    Es salir a la calle y sentirlos.
    Muy buena historia.

    Saludos.

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  12. Hola, José. Bufff me has dejado de piedra cuando he descubierto al payaso emparedado en la base del faro, pero es que cuando Morella ve avecinarse su destino es cuando me he quedado ojiplático. El ambiente y la atmósfera costera me ha encantado. Me parece un muy buen relato de terror gótico que representa de forma excelente el mundo de poe. Enhorabuena José, me ha gustado mucho.

    Un abrazo.

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  13. El ambiente que describes tiene pinta de que no va dejar que arda el faro, ni que lo rellene de gasolina. Pero si los espiritus arden, mision cumplida. Estos encargos que inplican sacrificar la vida... Veremos cuando llegue el doa.
    Ambientacikn perfecta, confirma totalmente la foto
    Saludoss

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  14. Hola Jose. No me esperaba ese giro final, en el que el jardinero mata a su señora. Muy aterrados debían estar con lo que fuera que portase en sus entrañas. Bien ambientada en ese castillo y ese faro misterioso. Un abrazo.

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  15. Hola, José. Un muy buen trabajo el tuyo. Has creado en ambiente perfecto para esta historia de terror, opresivo y agobiante, con elementos tan propios y reconocibles del género que da gusto pasear por tu narración.
    Felicidades.

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  16. Hola José que narración tan intrigante, con emparedados y todo sobrecoge.
    Me gustó leer toda la historia.
    Te felicito , muy lograda la ambientación
    Un abrazo
    Puri

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  17. Hola Jose. Vaya giro le has dado al Faro del compañero Juan. Has rizado el rizo, desde luego.
    No me esperaba para nada que el jardinero y la cocinera hicieran lo que hicieron. Hay una maldición en esa mansión y el faro es terrorífico (lo que encierra entre sus muros)
    Respecto a la frase en la que describe el mar en la que cuentas: “el agua de un aspecto y olor depravado”, me llama la atención la palabra “depravado” en relación con el aspecto y olor del agua, ya que tiene ciertas connotaciones sexuales y amorales, supongo que has querido crear una analogía metafórica con el espíritu macabro del relato.
    Me atrevo también a comentarte que te faltan algunas tildes, algo que con un repaso quedaría solventado, seguro que el tiempo para publicar se te echó encima.
    Y como siempre, muchísima imaginación, compañero, una premisa estupenda para lograr buenos cuentos.

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