Acababa yo de presentar un corto entremés, basado en un diálogo absurdo entre don Quijote y Sancho, cuando de entre el público surgió una figura que no pude ver con claridad, a causa de la oscuridad de la sala.
El hombre habló con gran enojo, poniendo la punta de su ropera en mi garganta:
—Ratón y bellaco, habéis desfigurado a un noble personaje, cuyo autor conozco sobradamente. Decidme, pues, ¿cómo os llamáis?
—Soy el licenciado Alonso Fernández de Avellaneda —respondí, no sin mostrar cierta cólera en el rostro.
—Os parecéis a Jerónimo de Pasamonte… o quizá a Pedro Liñán de Riaza.
—Os aseguro que no sé quiénes son tales hombres; mas no tolero ofensas de desconocidos. Identificaos, buen señor.
En ese instante la figura se descubrió por completo, y el miedo se apoderó de todos. Mi interlocutor resultó ser un monstruo de la naturaleza. Al verlo, cuantos estábamos en la sala —público, actores y gente del teatro— huimos despavoridos, sin mirar atrás.
El titulo iba a ser: .... por un caballero, que no lo era tanto......
ReplyDeletepero supongo menos es mas a veces.
¡El Lance va a ser sobrado ! ¡¡¡ O....si todo va bien sin llegar a "Primera Sangre", según las palabras del Gran Escritor, será desta guisa.........
ReplyDelete"E incontinente
caló el chapeo
requirió la espada
miró al soslayo
fuese
y no hubo nada" [ Miguel de Cervantes Saavedra "Al túmulo del Rey Felipe en Sevilla"] ⚔️
Aparte de haber leído El Quijote íntegro dos veces en mi existencia, también me he zampado a su debido tiempo toda su obra poética (breve, pues ya decía Cervantes que era "el Don que El Cielo no quiso darle") En cualquier caso, Adoro a Cervantes (también he disfrutado todas sus "Novelas Ejemplares", Los Entremeses y buena parte de sus otras obras.....(y de hecho, las releeo de vez en cuando: No hay nadie mejor) Creo, que El Opus completo, aunque está en mi poder, algunas "Piezas" me quedan por saborear.....⚔️ 🇪🇸
DeletePost Scriptum H u g o : ¡Buna Manera de arrancar El Año! 🎩
¿Pero qué me topo yo por aquí? Mira tú, que en el tintero pedían un homenaje a los personajes de los grandes y me sales tú con nada menos que Don Quijote, ¡el mismísimo más grande! Pero ojo, que luego me cortas la risa de golpe, porque resulta que homenajeas al Avellaneda ese que se coló por la puerta de atrás y empezó todo el rollo de la intertextualidad. Brutal y seco, micro súper severo, de esos que te dejan pensando y riéndote a medias.
ReplyDeleteAsí que era el famoso Avellanada, cuya identidad es un enigma.
ReplyDeleteMuy prudente es huir ante un monstruo de la naturaleza. Pensé que sería el sabio Frestón.
Saludos.
Uy genial relato me ha sorprendido el final. Te mando un beso.
ReplyDeleteA mí me llaman Ratón y Bellaco y la sangre corre, jajajaja
ReplyDeleteHola, Don Quijote mi obra clásica predilecta, también la he tomado como punto de inspiración en mi aporte, pero por supuesto en escenario venezolano. Acá, el impostor, desenmascarado no por su impostura inicial, sino por desfigurar a otro personaje literario, y esta justicia poética es magnífica: quien usurpó una identidad es ahora denunciado por profanar otra. El terror final, con la huida colectiva ante el "monstruo", añade una capa de misterio y sugiere que en este juego de máscaras hay fuerzas más oscuras y literarias de lo que parecía. El agravio artístico puede ser un delito más grave que el robo de identidad. Abrazos y feliz 2026
ReplyDeleteTodo lo que el ser humano no entiende lo considera un monstruo. ¿Todo lo que el monstruo no entiendo lo considerara ser humano?
ReplyDeletePreguntas que por las noches no me dejan dormir.
Saludos,
J.
Un relato que nos deja pensando en quién sería ese "monstruo de la naturaleza". No sé si una reinterpretación del Quijote merezca un trato así. A menos que quien se levante sea el mismísimo autor Don Miguel de Cervantes. Buenísima la forma en la que has optado por mostrar la intertextualidad que nos pide el reto. Enhorabuena.
ReplyDeletePues sí, un final que deja pensando y un micro estupendo con esa referencia al Quijote de Avellaneda. Muy buen aporte.
ReplyDeleteCoincido en que nos dejas pensando quién será el monstruo! Gracias por traernos al Quijote! Un abrazo
ReplyDeleteEn ese siglo, cualquier palabra de más significaba duelo a espada. Con estoque toledano, ropera o espada corta. El caso que todos parecen huir en buena hora al ver al personaje en el que todos ven un monstruo. Ahí lo dejas.
ReplyDeleteAbrazo.
Un monstruo en sentido figurado, debía ser el propio Cervantes, que no entendió que Avellaneda estaba participando en un reto de intertextualidad😝
ReplyDeleteAbrazooo
Curiosa mezcla del Siglo de Oro y monstruo atemporal. ¿Será tal vez un molino escapado de alguna novela de la época?
ReplyDeleteUn saludo.
¡Caray! Me he quedado con el ojo cuadrado con este relato; de verdad que está de manteles largos por la enorme cantidad de referencias y trasfondos que plasmó usted en cada vocablo. Por ejemplo, es bien sabido por todos que a Lope de Vega se le conocía como el 'Monstruo de la Naturaleza'.
ReplyDeleteAhora bien, el hecho de que en su texto la gente salga hecha la mocha y deje el teatro vacío me parece una joya; es una vuelta de tuerca que no tiene nada de inocente, sino que resulta a todas luces profundamente irónica. ¡Qué buena puntada, de verdad!
¿Será el mismo Lope de Vega el que se aparece a Avellaneda? queda el misterio en el aire en este micro de intertextualidad, y nosotros con la duda. Un abrazo.
ReplyDeleteLa duda está servida
ReplyDelete¿Quién será ese monstruo de la Naturaleza?.
La Intriga nos envuelve.
Un abrazo Hugo
Puri
Pues el monstruo de la naturaleza sin duda hizo bien su cometido. Nadie quedo en el teatro. Quiza fuera el fantasma de Cervantes. Nunca se sabe. Enhorabuena Hugo. Un saludo.
ReplyDeletePues creo que todos nos quedamos con la intriga de quién podría ser ese monstruo del que se habla al final. Genial reto de intertextualidad haciendo referencia al Quijote.
ReplyDeleteUn saludo.
Estupendo relato, aunque como siempre, no queda nada claro quién es Alonso Fernández de Avellaneda. En cuanto al monstruo, tengo serias dudas de si se trata de Cervantes o Lope de Vega. Me inclino más por el último. En cuanto al lenguaje clásico de tu relato, me ha encantado. Un abrazo.
ReplyDeleteUn fragmento divertido y bien jugado.
ReplyDeleteAquí el autor se ríe del famoso caso del falso Quijote de Avellaneda: el supuesto impostor es confrontado… ¡por el mismísimo Cervantes! (o más bien por su “monstruo”, la figura mítica y temida del autor real). El giro final está bien: en vez de una pelea literaria, todos salen corriendo aterrorizados al ver al verdadero genio.
Humor negro, metateatral y muy cervantino.