- ¡Que entre la acusada! -ordenó el guardia de seguridad.
Dos soldados altos y fornidos portaban a una mujer en una carretilla de mano (o diabla). La mujer se veía maniatada por un cepo de madera. Era evidente que había sufrido grandes torturas la noche anterior, aunque para la audiencia en la corte sus captores se habían tomado el trabajo de bañarla y colocarle ropa limpia.
- Por eones nuestro pueblo ha vivido en la Paz y Prosperidad que construyeron los Fundadores. Las estatuas en este recinto brindan homenaje a las frases de sabiduría que nos legaron y, a la vez, son testigos de la justicia que aquí se imparte -dijo con voz seria y solemne el Fiscal; y continuó diciendo mientras hacía ademanes teatrales-: Nadie se había atrevido a romper el pacto, hasta el día en que la acusada aquí presente se declaró en abierta rebeldía contra nuestras sagradas instituciones y costumbres.
Hubo murmullos entre los asistentes al crucial evento, lo cual obligó al Juez a dar los consabidos tres golpes de martillo y el llamado al Orden.
- Señor Fiscal, proceda a enumerar los cargos por los cuales se juzga a la acusada.
- La acusada ha confesado haber nacido mujer -respondió el Fiscal.
No terminó de decir la frase cuando se escucharon gritos de entre la audiencia. Unos decían: «¡Simonia!», «¡Herejía!», mientras acompañaban la protesta con sentidos gestos de odio y desprecio. Algunos se rasgaron las vestiduras y se dice que incluso hasta ataques cardíacos generó la horrorosa declaración del Fiscal.
Se formó tal bulla y desorden que el Juez se vio obligado a volver a golpear varias veces el púlpito con el martillo de madera.
Cuando los ánimos se calmaron un poco y, mirando a las solemnes estatuas, el Juez sentenció:
«Ante la presencia de nuestros Fundadores, esta corte de justicia encuentra culpable de alta traición a la acusada. Díctese de inmediato veredicto de destierro.»
Ante lo cual, los guardias pusieron a la condenada en una cápsula, la metieron en un cañón y la dispararon hacia el espacio exterior.
La cápsula duró flotando por siglos en el sistema solar, hasta que un día, por mera casualidad, terminó estrellándose en Mimas.








Muy bien has empezado la frase y además reivindicando algo muy importante: ser mujer.
ReplyDeleteCreo que esa cápsula todavía debe de seguir flotando en el universo. Muchas gracias por tu aporte.
Un abrazo.
Saludos
DeleteMe alegra que la esencia del relato te gustara, quiere decir que hice algo bien.
Abrazos
Sospecho de que no se trata de la diosa. Sino de una partidaria que tomó el nombre de Zaida.
ReplyDeleteTambién sospecho que pasó como parte de las torturas, dudo que hayan tenido algún límite, un rasgo de caballerosidad. Sobre todo con esa acusación. Incluso el baño puede haber sido parte de sus torturas.
La ropa nueva y limpia, sólo parte del protocolo.
Buena historia. Saludos,.
Creo que por eso existe el retoverso, seria como un espacio en donde se puede uno salir del canon y tener otras versiones de los personajes.
DeleteEn un mundo distopico esas cosas suelen ocurrir
Me alegra que te gustara.
A través de un juicio absurdo, donde el simple hecho de haber nacido mujer se convierte en el mayor de los delitos, pone frente al espejo una invitación para reflexionar sobre la intolerancia, el fanatismo y los peligros de cualquier sociedad que convierta los prejuicios en ley.
ReplyDeleteEl destierro al espacio y la llegada a Mimas, añade un giro inquietante que deja abiertas múltiples interpretaciones. Es relato cargado de simbolismo, capaz de provocar indignación, asombro y una reflexión sobre la justicia, la igualdad y la condición humana. Me ha gustado mucho.
Un abrazo
Excelente analisis.... je je, incluso me ayuda a mi mismo a entender lo que escribi
Deleteabrazos
Un relato inquietante e inteligente. Al llevar el prejuicio hasta el absurdo, la ficción desnuda la arbitrariedad de muchas construcciones sociales y nos recuerda que el problema nunca ha sido nacer mujer, sino el poder que pretende decidir qué significa serlo.
ReplyDeleteAbrazo
Y pensar que estos juicios..... en realidad no son ficticios, han ocurrido a lo largo del tiempo, incluso practicamente hasta hace algunas decadas ocurrian..... y me atreveria a decir que aun hay regimenes en donde esto pasa en el presente.
DeleteEl delito, haber nacido mujer, y eso fue a lo largo de la historia suficiente para ser castigadas y obligadas a simular no ser, no existir, a vivir bajo la tutela de los hombres sin tener derechos, muy buena historia, donde sin dudas una vez más la historia aunque venga del futuro se hace presente, un abrazo.
ReplyDeletePATRICIA F.
puede ser que la ficcion nos dice la realidad.... pero como "de casualidad"
DeleteRomper el pacto y declararse en rebeldía, es el camino a cumplir tus propias metas, a encontrar la libertad y conducir tu vida. ¿Quién pegará los tres martillazos?... El destierro no es justo, pero corta las ataduras.
ReplyDeleteLas capsulas de destierro siempre caerán en las fronteras de la libertad, entre el limite y el deseo.
Cierto, siempre hay reglas y normas injustas que coartan la libertad
DeleteMe ha parecido tan real que me he asombrado a mi misma. Bien podría ser esa cápsula una metáfora de la quema de las parteras, has representado un juicio de la "Santa Inquisición" a la perfección, y no hace tanto de ellos... Miedo da la mente humana.
ReplyDeletecierto, cuando algo se vuelve incuestionable, los jueces comienzan a matar a diestra y siniestra para cumplir "La Ley"
Delete¡A quién se le ocurre! Toda una blasfemia. Mira que declararse mujer por el mero hecho de nacer con ese sexo. ¡A dónde vamos a llegar!
ReplyDeleteSaludos
Deleteasi ya estamos, madame beauvoir nos dejo en ese estado distopico
¡Caramba, no se andaban con tonterías! Lo malo es que ese delito, el de haber nacido mujer se ha estado castigando a lo largo de la historia, y hoy todavía, en algunos lugares.
ReplyDeleteMuy buen relato
es verdad, el mundo tiene un sino tragico y hombres tambien mueren dia a dia
Deleteel mundo ha sido y sera una carniceria.
pero en fin, es algo contra lo que tendremos que luchar
abrazos
¡Buenísimo, te aplaudo!
ReplyDeleteUn fuerte abrazo.
gracias por esos aplausos
Deleteabrazo grande para ti tambien
Num mundo onde as mulheres estão sendo vitimas pelo feminicídio, sua historia vem como um grito em favor de tantas causas e lutas pro-mulheres. A sua construção ficou magnifica JC demonstrando uma força de criação digna de aplausos. E pelo espaço sideral vão as leis que ainda são frágeis para com as mulheres. Falo de um Brasil onde a coisa é muito séria amigo.
ReplyDeleteAbraços e feliz esteja a semana.
Saludos,
Deleteque bueno que disfrutaste de este relato,
parece tiene muchas interpretaciones
me alegra que te haya entretenido
abrazos
Hola J.C.
ReplyDeletePues me he liado, entre que Simone de Beauvoir dice que no se nace mujer y resulta que la que se cree que ha nacido mujer es condenada va a resultar cierto que una se tiene que hacer mujer con el paso del tiempo. Es posible que algunas no lleguen a serlo en su vida y se limiten a ser hembras, ya que cada uno nace como nace.
Discutida la frase, el relato me ha parecido sorprendente y kafkiano. Me ha gustado mucho.
Un saludo
Saludos
Deleteentonces creo que hice un buen ejercicio de llevar al extremo la frase como si hubiera sido un decreto de los dioses
me alegro que pasaras a leer el relato
abrazos
Una historia sorprendente, que sí, tal como dice el comentario anterior, tiene un tinte kafkiano a lo del Proceso, en este caso por ser mujer, lo cual puede ser muy grave, según parece.
ReplyDeleteUn saludo.
Cierto, aunque fue juzgada por declararse: "haber nacido mujer" contradiciendo los dichos de doña Simona
DeleteAquí en España hay juicios peores...
ReplyDeleteNi los más afamados escritores de ciencia ficción podrían llegar al nivel que tienen algunas sentencias.
Muy bien, al menos a mas de uno de los asistentes o mejor, de los feligreses, les dio un "Cuqui" y eso siempre es de agradecer.
ReplyDeleteQue tiempos en que la justicia parecía afiliada a la once
Qué terrible afrenta ha comerido ese ser nefasto, contrariando lo establecido. Merecía el exilio! (Aunque la tortura, no!) Un abrazo
ReplyDeleteMuy bueno! Se inscribe en la saga de relatos de viajeros universales, desterrados, casos que se transforman en mitos. Saludos
ReplyDeleteMuy interesante tu participación, parece que lo de declararse mujer está mal visto incluso en otras dimensiones. Veremos qué pasa de aquí en adelante.
ReplyDeleteUn abrazo