—No me gustó el último capítulo del Show de Selma y Huller —afirmó con gesto disgustado Camilo, uno de los miembros de la Sociedad de Royaumont.
—Estuvo buenísimo. ¿Qué es lo que no te gustó del último capítulo? —replicó Amelia, la niña prodigio.
—Pienso que el show en sí es muy deshonesto. Fíjate que se inventaron una excusa para copiar el material original.
—No me lo parece, queridito. De hecho, a mí me pareció una propuesta fresca e incluso audaz. Yo me he visto todos los capítulos de La Hija de Carbonell y en ninguna parte aparece lo que mostraron en el Show de Selma.
—No me entiendes. No me refiero al material de la serie de televisión, sino a algo mucho más antiguo. Yo voy más por el lado de que el Show de Selma está copiando del libro de Ada y Carbonell.
—Por favor, elabora más esa idea.
—Los creativos de Selma tomaron el crimen de los jueces del reality y reelaboraron la historia basándose en un hecho bastante conocido del sistema policial de nuestro país.
—Creo que estás confundiendo las cosas. En ninguna parte Selma y Huller están "copiando o plagiando" el libro que mencionas. Más bien están dando un enfoque que me parece audaz e incluso muy honesto. El recurso que usaron es fantástico.
—No los justifiques, Amelia. Los creativos de Selma y Huller son unos envidiosos, además de resentidos.
—Conozco algo de esa historia, más bien chismes y murmuraciones sin mayor fundamento. Según cuentan las malas lenguas, Julio Salas, uno de los libretistas de La Hija de Carbonell, había propuesto crear una segunda pareja de detectives basada en Boris y Doris, que ayudaría a resolver casos complicados, y eso es normal. Pero la idea fue rechazada por los directivos del programa. Salas se sintió humillado y decidió renunciar. De inmediato fue contratado por una cadena de televisión competidora y allí implementaron su idea para hacer un programa con ciertos visos oscuros y retorcidos, dando nuevos nombres a los personajes.
—Es cierto lo de la doble pareja. Es una práctica policial de Aragca bastante conocida: todo caso de homicidio es investigado por un equipo que oficialmente lleva la investigación y se encarga de la vocería y la comunicación de los hallazgos, pero es usual que otro equipo menos visible se encargue de investigar los cabos sueltos y los detalles que quizás pasaron por alto los titulares del caso. Es una práctica que ha dado buenos resultados en la vida real. Pero ya tomar ese hecho para alterar la historia original me parece muy maluco.
—¡Oh, Camilo! Ya entiendo… eres un purista, uno de esos seguidores de culto que no quieren que sus historias de héroes sean tocadas. Por eso digo que todo en Selma y Huller es original. El extraño caso de los jueces del reality fue una noticia bastante notoria. De ese hecho se inspiraron los creadores de Ada y Carbonell, y nadie los acusa de plagiar la realidad. Ahora los creadores del Show de Selma hacen otro tanto porque están agregando algo nuevo: seguir el método clásico de investigación detectivesca. Ada y Carbonell a veces se me hace que se van por las ramas y hacen un montón de movimientos espectaculares, pero innecesarios. Selma y Huller recuperan la verdadera esencia de un drama policial.
—¡Ja! Mira quién habla. Pareces una defensora a capa y espada de ese show espurio. Además, lo que no les perdono es que, según ellos, fue Selma quien resolvió el crimen, desautorizando el material original. Eso ya raya en el insulto.
—No comparto lo que dices. Esos crímenes no tienen dueño; son casos reales que, al volverlos novela, pueden usarse como tema de dominio público. Por ejemplo, es legal que hoy cualquier persona tome un crimen de Jack el Destripador y lo haga resolver por un detective ficticio. No hay plagio allí.
—No hallas cómo defender material bastardo. Para mí y para millones de seguidores, Ada siempre será la que resolvió tan misterioso crimen.
—¡Ah! Ya veo, estás confundiendo todo. Selma y Ada son muy diferentes, tanto física como emocionalmente. Además, Selma tiene otra técnica de investigar, pues tanto ella como Huller no temen utilizar ayudas místicas y paranormales para resolver sus casos, mientras que Ada y Carbonell son muy "materialistas".
—Pues razón de más para no ver el show. Selma me parece muy violenta, y sus métodos psíquicos, mágicos, etc., para resolver crímenes de alto perfil ya son la gota que rebasa la copa.
—Es cuestión de gustos. A mucha gente le gusta ese enfoque de fantasía y ciencia ficción de Selma y Huller, mientras que en Ada son un poco más de línea dura. Son dos propuestas dirigidas a públicos diferentes.
—Te propongo algo, Amelita: llevemos este tema a discusión en pleno en la próxima reunión de la sociedad, con todos los chicos.
—Como tú quieras, pero te aviso que todos estarán a favor mío.
—Soñar no cuesta nada.














