He logrado infiltrarme en la oscura y misteriosa "Sociedad de los Martes". Al mediodía, durante el almuerzo, me disfracé de camarero y pude escuchar la conversación en un bar cerca de donde vivo, de dos de sus miembros: "Lord Sombra" y "Pluma Tenebrosa".
Sin mediar palabra ni aviso, le asestó un golpe rápido al pecho con el punzón. Paulo trastabilló, sin entender qué ocurría, lo que animó al otro a darle un par de golpes más. Vi caer la víctima en cámara lenta, protegiéndose el pecho. Sturla no desperdició la oportunidad y, encima de él, siguió atacándolo con una lluvia de punzadas al cuello y la cara.
Debieron pasar al menos treinta segundos de aquella faena. El rostro de Paulo era una masa sangrienta. Supuse que estaba grave, pero no soy médico para asegurar con precisión. En ese momento, yo estaba como paralizado por lo fascinante del evento, y bueno, se trataba de un asunto de personajes, así que no era apropiado intervenir.
Cuando pareció cansarse de picar al otro, vi a Sturla haciendo gestos vulgares. Sonreía, pero no era una sonrisa de felicidad, sino de placer malsano.






