Showing posts with label psa. Show all posts
Showing posts with label psa. Show all posts

Los espias neoténicos



Llevaba Ada algunos años trabajando como espía al servicio de la Corona, pero, a diferencia de las historietas de James Bond, su mundo se reducía a la rutina: trabajar en embajadas, convertir rumores diplomáticos y observaciones callejeras en informes y, ocasionalmente, «reclutar» personas con acceso a información clasificada. Otras veces formaba parte de los equipos de vigilancia, capaces de pasar doce horas dentro de un automóvil, esperando que alguien saliera de un edificio.

Por eso aceptó de inmediato la misión que le encomendó el jefe Cheng. Sería su primera salida «de campo»: ir al aeropuerto con una maleta, sentarse junto a una persona, intercambiarla y regresar al vehículo donde estaría el equipo de vigilancia.

—Alférez Escualo, será un trabajo práctico y sencillo. Sabemos que podemos confiar en ti —le dijo Cheng con optimismo.

Ada pensó lo mismo, aunque con cierta reserva. Al llegar a la sala del aeropuerto descubrió que muchas personas llevaban maletas idénticas a la suya. Era como si todo el mundo del espionaje se hubiera dado cita allí: CIA, MI6, KGB, Mossad y operativos del PSA, entre ellos Carbonell.

Al verlo, sintió miles de polillas en el estómago. Si Carbonell estaba allí, podía haber un tiroteo de padre y señor mío. Aunque también se sintió segura: sabía que aquel «borrador» garantizaría que saliera ilesa si algo salía mal.

Se sentó junto al primer contacto: una mujer atlética de cabellos negros y cambió maletas con ella. Después fue al baño, donde encontró otra maleta idéntica en el lavamanos y volvió a cambiarla. Al salir, la dejó caer accidentalmente en la caneca de aseo y recibió otra de la empleada. Luego, en la plazoleta de comida, otro operativo aprovechó mientras Ada comía una hamburguesa con papas fritas y gaseosa negra, para efectuar un nuevo intercambio. Las maniobras se repitieron varias veces hasta que ella llegó a la salida del aeropuerto, al estacionamiento. Allí reconoció a Cheng dentro de un automóvil y subió. Juntos se confundieron con el tráfico de la ciudad.

—¿Qué había en la maleta? —interrogó Ada a su jefe.

Este soltó una carcajada y dijo entre risas:

—La broma más grande del mundo. Pusimos lo normal de cualquier maleta de viaje, con tres cosas en particular:

  1. Un rollo de papel higiénico.

  2. Un pelapapas.

  3. Una capa.

—¿Y eso para qué? ¿Está usted diciéndome que operativos de espionaje de todo el mundo podrían haberme matado por tres bagatelas? —dijo Ada, muy enojada, porque de inmediato se dio cuenta que Cheng le estaba mintiendo.

—Cálmate, Alferez Escualo. Lo que hiciste fue muy importante. Se supone que en una de las tantas maletas debe haber unos documentos muy valiosos y, en otra, un pago en uranio.

—¿Y cuál llevo yo?

—Podría ser una bomba o podría ser otra maleta sin trascendencia.

—Bueno, obviamente esta no ha estallado.

—Es por eso que no la abriremos. Se la entregaremos a los especialistas para su posterior análisis.

—¿Y la nuestra? ¿Qué pasará con ella?

—Esa tiene una cámara fotográfica minúscula que nos transmitirá la cara de sorpresa que se llevará el espía que la abra y descubra aquello que pusimos dentro. No tendrá desperdicio.

Esa misma tarde, Ada redactó su renuncia al servicio diplomático y pidió su traslado al cuerpo de policía. La vida de espía se le antojó como un saborcillo de pesadilla absurda.

===

Relato para participar en el Reto Juevero, conducido por el blog Artesanos de la Palabra.

El reto consiste en elaborar un relato de género libre en el que aparezca una maleta con tres objetos muy particulares:

1. Un rollo de papel higiénico.

2. Un pelapapas.

3. Una capa.



===

Powered by Blogger.

Popular Posts

Recent Comments

Similar Blogs: